Billy Magnussen es uno de esos actores secundarios que elevan cualquier proyecto, y en la última década ha ganado mucha visibilidad, sobre todo gracias a su vena cómica. Ha tenido papeles destacados en películas como Noche de juegos, La gran apuesta, Ingrid Goes West o los remakes en acción real de Aladdin y Lilo & Stitch. Pero no todo es comedia: también ha demostrado su lado más físico en títulos como Road House. De profesión: duro o Sin tiempo para morir. En televisión, ha pasado por series como Maniac, Black Mirror, The Audacity y Made for Love.