
Los 7 peores regresos de la muerte en ‘Star Wars’, rankeados
“Hay cosas más aterradoras que la muerte”, dice cierto personaje de la saga Star Wars antes de despedirse del plano terrenal. En el caso de esta franquicia, un destino peor que ese puede ser volver a la vida de manera arbitraria o pobremente justificada y quedar atrapado en un limbo narrativo que prioriza la nostalgia.
Tomemos, por ejemplo, la declaración de Giancarlo Esposito de que su personaje en The Mandalorian, el villano Moff Gideon, podría regresar a provocar problemas—cosa que tampoco sería descabellada, pues al parecer tiene una vasta reserva de clones—. Sin embargo, tampoco sería el primer personaje de Star Wars que tiene un regreso de la muerte mal escrito o justificado. A continuación rankeamos los peores que ha dado la galaxia muy, muy lejana.
7. Rey en El ascenso de Skywalker
Seamos claros: el noveno episodio de la saga principal, El ascenso de Skywalker (The Rise of Skywalker) tiene demasiados problemas de guión—varios de ellos motivados por fans enojados por Los últimos Jedi—, y definitivamente no será la última vez que la veremos en este listado. Pero comencemos con lo que sucede con Rey (Daisy Ridley).
En el combate final, Rey logra someter y derrotar al recién resucitado Emperador Palpatine (Ian McDiarmid), pero al enorme costo de toda su fuerza vital. El redimido Ben Solo (Adam Driver) interviene y utiliza la misma técnica de la curación mediante la Fuerza para concederle su propia energía, por lo que él sucumbe y se desvanece… no sin antes darle un beso. La resurrección de Rey hace sentido narrativo—es “el ascenso de Skywalker”, después de todo—, e incluso cierra el viaje de redención de Ben… ¿pero había que hacerlo tan forzadamente romántico?
6. Ahsoka Tano en Star Wars Rebels
De acuerdo, la Padawan de Anakin Skywalker sucumbe una vez durante los eventos de The Clone Wars, pero dado el contexto y el arco de los personajes involucrados, tenía sentido. Sin embargo, se nos hace creer que Ahsoka (voz de Ashley Eckstein) muere por segunda ocasión en otra serie de animación, Star Wars Rebels.
De haber concluido su historia ahí, habría sido poético: en un evento importante de la serie, Ahsoka interviene para enfrentarse a su antiguo maestro, ahora Darth Vader (voz de James Earl Jones), y dar una oportunidad a Ezra Bridger (voz de Taylor Gray) y Kanan Jarrus (voz de Freddie Prinze, Jr.) de escapar con el Holocrón Sith. Es un duelo catártico que el personaje no debía sobrevivir, pero del que sale ilesa con una explicación descabellada temporadas después. Ahsoka sobreviviría para ser interpretada por Rosario Dawson en una serie homónima que extiende su historia más allá de lo necesario o interesante.
5. Boba Fett en El libro de Boba Fett
El cazarrecompensas Boba Fett (originalmente interpretado por Jeremy Bulloch) atraviesa una de las más grandes infamias en toda la saga de Star Wars. Introducido en El Imperio contraataca (The Empire Strikes Back) como el intimidante captor que recibe al prófugo Han Solo (Harrison Ford) de manos del propio Darth Vader, es penosamente ejecutado en El regreso del Jedi (Return of the Jedi). Y de la forma más embarazosa posible: Solo, aún cegado por haber sido congelado en carbonita, golpea su jetpack, averiándolo y lanzándolo a su muerte en las entrañas del Sarlacc, una criatura de la que, en teoría, es imposible escapar.
Sin embargo, claro que él sí logra escapar: Boba (ahora interpretado por Temuera Morrison) es, después de todo, el clon e hijo de Jango Fett (también Morrison). Su reaparición en The Mandalorian sorprendió a propios y extraños, sólo para ver la explicación en el spin-off, El libro de Boba Fett (The Book of Boba Fett). Como sostuvieron los sueños húmeros de fans durante años, el mercenario no podría ser derrotado tan fácilmente y, seguramente, habría escapado luchando contra el Sarlacc. El prólogo de la serie lo hace ver demasiado fácil, en realidad. Es un momento de redención para Fett, seguro, ¿pero para qué crear una criatura tan intimidante si será minimizada después?
4. El Gran Inquisidor en Obi-Wan Kenobi
Otra serie que levantó cejas en sus primeros episodios, por crear incongruencias narrativas, fue Obi-Wan Kenobi, serie situada en el periodo de casi 20 años entre La venganza de los Sith (Revenge of the Sith) y Una nueva esperanza (A New Hope), aunque más cerca de la primera que de la segunda. En apenas el segundo episodio de la serie, el Gran Inquisidor (Rupert Friend), líder de los cazadores de Jedi conocidos como Inquisitorius, es atravesado con un sable de luz por la “Tercera Hermana”, Reva Sevander (Moses Ingram).
Lo cual presentaba un problema: el personaje es el principal villano en la primera temporada de Star Wars Rebels (con voz de Jason Isaacs), situada unos cuatro años después de Obi-Wan Kenobi. Episodios más tarde, naturalmente, descubrimos que está vivo y saludable en su persecución del maestro Jedi titular (Ewan McGregor), pero este engaño no tiene ningún sentido ni agrega tensión a la trama. Para echar sal a la herida, se trata de uno de los peores vicios de esta serie, como también ejemplifica la siguiente “muerte” en este listado…
3. Reva Sevander, la “Tercera Hermana”, en Obi-Wan Kenobi
La “Tercera Hermana” de los Inquisitorius es uno de los personajes más polémicos en años recientes dentro del mundo de Star Wars, y buena parte del motivo es que ella, también, regresa de la muerte de forma gratuita y absurda. Y no sólo una, sino dos veces.
Curiosamente, en la escena donde se revela que el Gran Inquisidor no ha muerto, Reva decide enfrentarse a Darth Vader (Hayden Christensen), quien la atraviesa en el pecho con su sable de luz sin mayor esfuerzo. La secuencia incluye flashbacks a cuando, durante la masacre de la Orden 66 en el Templo Jedi de Coruscant, Anakin Skywalker también atravesó a la pequeña Reva (Ayaamii Sledge). ¿El letal Vader dejó viva a una presa dos veces? Es casi tan increíble como que el personaje sobrevive para abandonar, como cualquier cosa, su camino de venganza al final de la serie.
2. Maul en The Clone Wars
¿Cómo se sobrevive a ser partido justo por la mitad con un sable de luz y caer cientos de metros hacia la muerte? En la mitología de Star Wars, un odio intenso y una potente conexión con el Lado Oscuro de la Fuerza bastarán. Tal es la explicación por la que, a pesar de su fulminante derrota a manos de Obi-Wan en La amenaza fantasma (The Phantom Menace), el Lord Sith, Darth Maul (Ray Park con voz de Peter Serafinowicz), vuelve a la acción con implantes cibernéticos para suplir su mitad inferior en The Clone Wars (voz de Sam Witwer).
Y vamos, el recurso está sacado de la manga, pero tampoco culpamos a Dave Filoni y compañía por buscar resucitar al personaje. Aunque fue un personaje inicialmente superficial, dejó una primera impresión suficientemente poderosa entre los fans, que incluso lo han abrazado como un ícono queer. Su popularidad ha crecido para subsistir como uno de los principales antihéroes de The Clone Wars, Rebels e incluso tener su propia serie en solitario.
1. El Emperador Palpatine en El ascenso de Skywalker
“De algún modo, Palpatine regresó” es una de las frases más infames habladas no sólo en el universo de Star Wars, sino en la historia del cine, y punto. La forzada y abrupta explicación para la reinserción del Emperador Palpatine como principal villano de la trilogía de secuelas—tras la igualmente repentina ejecución de Snoke (Andy Serkis) en Los últimos Jedi—no sólo se ha convertido en meme, sino que es sintomática de lo peor de la “era Disney” de Star Wars.
Donde Los últimos Jedi, con todos sus problemas, era una apuesta por llevar la saga a territorios nuevos, El ascenso de Skywalker es una torpe marcha atrás por parte de Disney Lucasfilm, que optó por apelar a la nostalgia por la era clásica de Star Wars. El resultado es un regreso de Palpatine que no sólo es absurdo e injustificado, sino que por ello mismo no tiene el impacto deseado en el desenlace. La historia de Rey y compañía termina por ir y venir sin pena ni gloria, con un villano que, en realidad, ni siquiera era tan interesante en primer lugar.
















