
Los nuevos poderes de Spider-Man en ‘Un nuevo día’, explicados
En Spider-Man: Un nuevo día (Spider-Man: Brand New Day), Peter Parker (Tom Holland) comienza la historia en un lugar difícil: luego de ser olvidado por todos sus seres queridos tras los eventos de Sin camino a casa (No Way Home), lleva una vida solitaria y dedicada a ser un justiciero anónimo. Para empeorar las cosas—o debido a ello, en realidad—, sus habilidades comienzan a salirse de control, e incluso desarrolla algunos nuevos poderes… aunque también un instinto peligroso.
¿Cuáles son estos poderes de Peter, de dónde vienen y qué sucede con ellos en Spider-Man: Sin camino a casa? Aquí te brindamos la explicación (con spoilers de la película, obviamente):
¿Cuáles son los nuevos poderes de Spider-Man en Un nuevo día?
Propiamente dichos, no todos los poderes que desarrolla Peter en Un nuevo día son precisamente nuevos. Algunos, en realidad, ya estaban ahí, y sólo fueron agudizados por la situación psicológica del protagonista (más al respecto en un momento).
La única habilidad técnicamente nueva que obtiene durante su transformación, es la de generar telarañas orgánicas, sin requerir sus tradicionales disparadores. Como el mismo Peter menciona, es como el poder que tenía “Peter 2” (Tobey Maguire), el Spider-Man de las películas de Sam Raimi.
El otro poder es, en realidad, una especie de trance que oscurece sus ojos y acentúa las otras habilidades que ya había obtenido por su mutación arácnida, particularmente su fuerza, agilidad y reflejos sobrehumanos. Esto le permite contrarrestar fácilmente a enemigos como Mac Gargan/Escorpión (Michael Mando), aunque el trance también desencadena en él un nivel más elevado de agresión.
¿De dónde vienen estos nuevos poderes?
Durante la película, se establece que la composición genética de Peter es una mezcla de ADN humano mutado y combinado con el de una araña. Nada nuevo, siempre ha sido así. Sin embargo, por un motivo explicado después, el lado arácnido está comenzando a ganar terreno. La cosa no llega al grado de convertirse en el infame Man-Spider, pero era una posibilidad.
Más adelante, Peter descubre que la aceleración de su mutación tiene que ver con su estado mental y su aislamiento. Luego de cuatro años de dedicarse a ser sólo Spider-Man, sin la compañía de amigos o familia, su soledad comienza a provocar estragos y, poco a poco, se está convirtiendo en más araña que hombre.
Lo que los poderes de Peter nos quieren decir: conexión y aceptación
El descontrol de los poderes de Spidey pone en marcha la subtrama que contiene el mensaje más importante de la película: que ningún hombre es una isla, pero para conectar con otros, necesita aceptarse a sí mismo, con todo y su lado más desagradable.
Es una lección que le hace entender la mutante Jean Grey (Sadie Sink), a quien Peter inicialmente somete con un inhibidor de mutaciones creado por él a partir del de Bruce Banner (Mark Ruffalo). Para poder enfrentarla en el clímax de la película, sin su propio inhibidor, Peter debe abrazar el lado oscuro de su mutación, sin perder el control.
En el final de Un nuevo día, Peter comienza a aceptar el equilibrio, permitiendo a personas como la detective DeWolff (Liza Colón-Zayas) acercarse más y así, comenzar a formar conexiones humanas en su vida.










