
Las 10 mejores escenas de pelea de Spider-Man, rankeadas
Spider-Man es uno de los superhéroes con más adaptaciones al cine y, dada su ágil naturaleza y singulares poderes, se presta para escenas de pelea tan únicas como espectaculares, pero también cargadas de emociones y dramatismo. Y Spider-Man: Un nuevo día (Spider-Man: Brand New Day) ha llegado con su contribución a ese canon.
Pero en la larga trayectoria cinematográfica de Spidey, ¿cuáles son sus mejores escenas de combate? A continuación las rankeamos no sólo por su nivel de espectacularidad visual, sino también por su carga dramática e implicaciones para los personajes:
10. Contra Thanos en Avengers: Infinity War
Cuando Peter Parker/Spider-Man debutó en el Universo Cinematográfico de Marvel (UCM), interpretado por Tom Holland por primera vez en Capitán América: Civil War, llegó con la promesa de, por primera vez, aparecer en pantalla grande junto a otros personajes de Marvel Cómics, incluyendo a los Vengadores.
Puede que Avengers: Infinity War no sea una película solamente de Spider-Man y, por lo tanto, él no es el centro de atención en sus apariciones. Sin embargo, el combate contra Thanos (Josh Brolin) en su planeta natal, Titán, es una de las pocas veces que lo vemos realmente ser parte de los Vengadores, usando sus habilidades en colaboración con Tony Stark (Robert Downey Jr.), Doctor Strange (Benedict Cumberbatch) y los otros para intentar someter al “Titán loco”.
9. Contra Hulk en Spider-Man: Un nuevo día
Spider-Man: Un nuevo día presenta la primera batalla cinematográfica entre Spidey y Bruce Banner/Hulk (Mark Ruffalo)—aunque ya habían cruzado caminos varias veces en la pantalla chica—. Es, naturalmente, una batalla desequilibrada: la velocidad y fuerza bruta del “gigante esmeralda” es demasiado incluso para un superhumano como Spider-Man, quien debe valerse de su ingenio y de un poco de asistencia de Frank Castle/Punisher (Jon Bernthal) para sobrevivir.
Se trata de un fanservice delicioso para los seguidores de los cómics, donde Spidey y Hulk han cruzado caminos en varias ocasiones. Y esta versión del encuentro es espectacular, con el trepamuros pensando rápido y valiéndose de su agilidad para someter al álter ego de Banner, quien se ha salido de control por la manipulación mental de Jean Grey (Sadie Sink). Lo único triste es que Banner ve su vida completamente arruinada por esto, pero al menos su destrucción fue limitada a un solo edificio en esta ocasión.
8. La batalla final en El sorprendente Hombre Araña 2
Puede que El sorprendente Hombre Araña 2 (The Amazing Spider-Man 2) ocupe la posición más baja entre las películas del personaje, pero la iteración protagonizada por Andrew Garfield tiene cosas muy rescatables, además de la dolorosa distinción de adaptar uno de los momentos determinantes en la vida del personaje: la muerte de Gwen Stacy (aquí interpretada por Emma Stone).
Incluso si la batalla final contra el Duende Verde (Dane DeHaan) en esta versión no es particularmente ingeniosa o espectacular, el combate destaca por sus profundas implicaciones dramáticas. El villano va directo a la yugular de Peter Parker, emocionalmente hablando, al secuestrar y poner en peligro a Gwen. La incapacidad del héroe para salvarla es uno de los eventos que cambian el rumbo de su vida y de su trayectoria como justiciero, y Garfield la interpreta de forma sublime y conmovedora en esta película.
7. Contra la ilusión de Mysterio en Spider-Man: Lejos de casa
Muchas veces, los mejores villanos de Spidey son aquellos que, más allá de superarlo físicamente, tienen la capacidad de jugar con su mente—cosa nada fácil, dado su formidable sentido arácnido—. Y dentro del UCM, uno de los pocos que ha demostrado esa capacidad ha sido Quentin Beck/Mysterio (Jake Gyllenhaal) en Spider-Man: Lejos de casa (Spider-Man: Far from Home).
Algo interesante de la película es que moderniza al poderoso ilusionista, quien recurre a drones, hologramas y demás artimañas para engañar y atacar no sólo al cuerpo de Spidey, sino también a su mente. Esta escena de “pelea” palidece un poco por el abuso del notorio CGI, pero conceptualmente es alucinante, atrapando al trepamuros en una ilusión que se aprovecha de su culpa para provocarle genuino terror.
6. La batalla final en El Hombre Araña
Aunque las escenas de pelea en la trilogía de Sam Raimi podrían verse opacadas en espectacularidad frente a las películas de Spider-Man más recientes, algo que hacen indudablemente mejor es elevar las apuestas emocionales y personales para su Peter Parker (Tobey Maguire) al máximo. Y eso es lo que mejor captura su batalla final contra Norman Osborn/Duende Verde (Willem Dafoe) en la original El Hombre Araña (Spider-Man).
La secuencia climática ve a Spidey superar probabilidades casi imposibles al salvar un teleférico lleno de gente y a Mary Jane (Kirsten Dunst) en el puente Queensboro, para luego recibir una paliza del villano que lo deja al borde de la muerte. Tras escuchar las amenazas de Osborn contra sus seres queridos, Peter extrae fuerzas de quién sabe dónde para sobreponerse y someter a su oponente, quien intenta manipularlo emocionalmente y tenderle una trampa. La tragedia es que Norman acaba empalándose a sí mismo con su planeador, condenando a Peter a cargar con la culpa por la muerte del padre de su mejor amigo, Harry (James Franco). Aunque no hay grandes acrobacias, esta pelea brilla por su dramatismo trágico, que está en el corazón de la esencia de Spider-Man.
5. Los tres Spideys en Spider-Man: Sin camino a casa
La batalla climática de Spider-Man: Sin camino a casa (Spider-Man: No Way Home) es, en resumidas cuentas, una celebración conjunta de la trayectoria cinematográfica de las tres encarnaciones del trepamuros hasta ese momento, con “Peter 1” (Holland), “Peter 2” (Maguire) y “Peter 3” (Garfield) trabajando juntos para combatir a las fuerzas combinadas de sus respectivas galerías de villanos.
Aunque tiene momentos emotivos—como la tentación de Peter 1 por cruzar una línea moral sin retorno, así como la despedida final—, la pelea de los tres Spideys para “curar” a sus enemigos es, ante todo, caramelo visual. Pero con tres héroes arácnidos columpiándose y haciendo acrobacias alrededor de la Estatua de la Libertad, es imposible resistirse y entregarse a tal espectáculo.
4. La batalla final en Spider-Man: Un nuevo universo
Todavía mejor que tres variantes del mismo trepamuros, son los cinco héroes arácnidos que Spider-Man: Un nuevo universo (Spider-Man: Into the Spider-verse) presenta para trabajar juntos, sobre todo considerando lo diversas que son. Puede que no haya tanta diferencia entre Miles Morales (voz de Shameik Moore) y Peter B. Parker (voz de Jake Johnson), ¿pero qué decir de Peni Parker (Kimiko Glenn) con su mecha arácnido y de Peter Porker (John Mulaney)?
La batalla final es otro todos contra todos entre los arácnidos y un equipo de villanos para poder enviar a cada héroe a su respectivo rincón del multiverso, en una secuencia con alucinante animación. Pero la prueba final para Miles es enfrentarse a Kingpin (Liev Schreiber) por su cuenta, sin la ayuda de Peter, para evitar el colapso de Nueva York. La animación es espectacular, pero el momento es profundamente significativo narrativamente: es el gran salto de fe de chico a hombre.
3. Contra Spider-Man 2099 en Spider-Man: A través del Spider-verso
En la secuela, Spider-Man: A través del Spider-verso (Spider-Man: Across the Spider-Verse), Miles se enfrenta a una complicada revelación: su existencia como Spider-Man no debió suceder, y es una anomalía que amenaza la integridad del multiverso. Para evitar una catástrofe, se formó la Sociedad Araña liderada por Miguel O’Hara/Spider-Man 2099 (voz de Oscar Isaac), quien ordena detenerlo, desatando una caótica persecución de miles de “personas araña” que culmina a bordo de un tren futurista.
El momento no sólo es visualmente espectacular—de nuevo, con una animación inigualable—, sino que es dramáticamente significativo. Miles se enfrenta a la verdad no con resignación, sino de forma desafiante, declarando que él encontrará un camino diferente a lo que “debe ser” para él, sin sacrificar a nadie. Es un momento que, simbólicamente, también desafía al propio mito de Spider-Man, marcado por momentos de profundas pérdidas que Miles intentará evitar a toda costa.
2. La pelea en el departamento en Spider-Man: Sin camino a casa
De acuerdo, la pelea climática en la Estatua de la Libertad podrá ser el momento más popular de Sin camino a casa, pero una pelea que le supera por nivel de dramatismo y brutalidad es, por mucho, el combate de Spidey contra los villanos en el edificio de departamentos de Happy Hogan (Jon Favreau).
Aunque hay intervenciones de otros enemigos, en realidad se trata de un feroz mano a mano entre este joven Peter y el veterano Duende Verde (Willem Dafoe), quien demuestra su sadismo—y su locura—en el deleite de la batalla, riendo por los golpes de Spidey y arrojándolo a través de paredes y pisos. Es el momento moralmente más bajo para el Spider-Man del UCM: no sólo es penosamente derrotado mientras la situación multiversal se le sale de las manos, sino que la tía May (Marisa Tomei) acaba atrapada en el fuego cruzado, provocando uno de los eventos más tristes en la filmografía del trepamuros.
1. La pelea en el tren en El Hombre Araña 2
El estándar dorado en las escenas de pelea de Spider-Man es, indiscutiblemente, la pelea sobre el tren. No sólo porque sigue siendo espectacular más de 20 años después del estreno de El Hombre Araña 2 (Spider-Man 2) sino porque, al igual que la película misma, encapsula a la perfección la esencia de lo que es ser Spider-Man.
Tratando de salvar a Mary Jane, Spidey persigue a Otto Octavius/Doctor Pulpo (Alfred Molina), y en el combate terminan cayendo sobre un tren en movimiento, lo que lleva al límite las habilidades de Peter. Para empeorar las cosas, Octavius acelera el tren al máximo y destruye los controles para poder escapar, dejando al trepamuros con la difícil misión de detener el vehículo y evitar la catástrofe… cosa que logra, empujando su cuerpo a su punto máximo. Una lucha por un amor puesto en peligro por su doble vida, que termina con sacrificio y la ayuda de los ciudadanos rescatados por el héroe. De esto se trata Spider-Man.











