
“¿Y si sí?”: 5 películas de fútbol para acompañar a México en el Mundial
Con la actuación de México en el mundial, los aficionados del país se han unificado bajo una frase que engloba sueños: “¿y si sí?”. Una ilusionada cacofonía de condicional con afirmación que encapsula el sueño del desvalido, del underdog, del que viene de abajo para buscar la gloria. Así es el sueño de México en el Mundial de fútbol 2026.
Porque así es, en muchos casos, el propio balompié mexicano, lleno de ilusiones que reman contracorriente, un espíritu bien capturado por el cine nacional. Checa esta selección de películas de fútbol que puedes ver para seguir con la euforia mexicana del Mundial (tres de ellas con Diego Luna, por cierto).
El sueño de la gloria futbolística comienza durante la infancia en el 99% de los casos (no es una estadística confirmada pero vamos, se vive y se ve). Y con esto en mente, Atlético San Pancho bien podría ser la máxima historia inspiracional del que viene desde abajo y un día se pregunta: ¿y si sí?
La película (que puedes ver legalmente y gratis en YouTube por tiempo limitado) se sitúa en un pueblo ficticio que, otrora, fue la supuesta cuna del fútbol mexicano. Pero el deporte ha quedado en el olvido hasta que un puñado de niños, con la ayuda del conserje de su escuela (Héctor Suárez), se atreven a formar un equipo y participar en una liga local, el comienzo de un camino que los llevará hasta el mismísimo Estadio Azteca (y en menos tiempo de lo que un protagonista de anime se decide a patear un balón).
La escuela de comedia de Roberto Gómez Bolaños “Chespirito” y sus colaboradores, mejor ejemplificada por El Chavo del 8, podrá no ser del agrado de todos. Sin embargo, tampoco negaremos que su estilo inocente para narrar historias de desvalidos que sueñan, encaja muy bien en una película de fútbol.
El Chanfle trata sobre el utilero de un club de fútbol (Chespirito), un hombre torpe pero honrado y bienintencionado, que tiene roces con el entrenador del equipo (Ramón Valdés) y con su estrella (Carlos Villagrán) dadas las actitudes de éste. En medio de diversos malentendidos, sin embargo, él logra convertirse en una figura clave para el club, justo cuando él y su esposa (Florinda Meza) están a punto de convertirse en padres.
La película que reúne a los emblemáticos “Charolastras” de Y tu mamá también en el meteórico ascenso de sus respectivas trayectorias. Sin embargo, también muestra el lado oscuro del sueño futbolístico, la cara más fea del “¿y si sí?”.
Rudo y cursi es la historia de dos hermanos (Diego Luna y Gael García Bernal) que juegan fútbol llanero en un pueblo rural ficticio de México, uno portero y otro delantero con aspiraciones de cantante. La rivalidad y el resentimiento comienzan a crecer entre ellos cuando son descubiertos por un cazatalentos y sus carreras futbolísticas despegan, pero las viejas heridas y la fortuna repentina, más los malos manejos, los llevan hacia la perdición del sueño.
En esta comedia romántica con Mariana Treviño y Mauricio Isaac, el sueño se ha salido un tanto de control. Eres mi pasión trata de un hombre (Isaac) cuya pasión futbolística se ha convertido en una auténtica adicción.
Tan grave es el problema que no sólo vive viendo partidos todo el tiempo, sino que comienza a afectar la estabilidad de su vida y su matrimonio con su esposa (Treviño). El ultimátum: ella o el fútbol. Digamos que, aquí, el “¿y si sí?” se reduce a un tiro de larga distancia para arreglar las cosas con la persona amada, antes de perderla para siempre.
Es bien sabido que el Mundial de 2026 no es el primero que se juega en México. Vaya, ni siquiera es el segundo, sino el tercero. México ‘86 es una comedia biográfica con elementos de ficción que recoge cómo la Federación Mexicana de Fútbol (Femexfut) logró lo hasta entonces inaudito: alojar una Copa del Mundo por segunda ocasión, menos de dos décadas después de la primera.
Sin duda es una historia de underdogs, pero aquí, no hay héroes. La película muestra cómo un ejecutivo de Femexfut (Diego Luna, de nuevo), hambriento de reconocimiento, traiciona a sus superhéroes y se aprovecha de sobornos, corrupción y espaldarazos para conseguir su cometido, sin importar el costo. Otra forma muy diferente de “¿y si sí?”.





















