
Melissa Barrera: sus mejores películas y series, rankeadas
Muy lejos ha llegado Melissa Barrera desde sus días en La Academia y TV Azteca. Desde que emigró a Hollywood, la actriz mexicana ha dado de qué hablar en proyectos de muy diversa índole, desde comedias y musicales, hasta sagas de terror como la de Scream.
Para que conozcas más sobre su trayectoria hasta este punto, aquí seleccionamos para ti las mejores películas y series de Melissa Barrera, y te decimos cómo verlas.
Vamos a decirlo así: Carmen, el largometraje debut como director del coreógrafo francés, es un experimento sui generis que no funciona muy bien en varios frentes. Vagamente inspirada en la ópera homónima de Georges Bizet, la trama sigue a Carmen (Melissa Barrera), una joven mujer del norte de México que cruza la frontera a Estados Unidos huyendo de la violencia. En paralelo, Aidan (Paul Mescal), un veterano de la Marina sin empleo, se une como voluntario a una patrulla fronteriza. Al descubrir a Carmen, decide protegerla en vez de entregarla, por lo que deben huir juntos.
La película se desarrolla como una tragedia en el que se entrecruzan secuencias oníricas con flamenco y peleas de box, una extraña mezcla entre la narrativa de migrantes y refugiados de Yo capitán con drama musical. Sin embargo, es la actuación vulnerable, compasiva y aguerrida de Melissa Barrera la que carga la narrativa hasta buen puerto a pesar del enrarecimiento—y un Mescal que no tiene mucho con qué trabajar aquí—.
Una de las primeras producciones que Melissa Barrera realizó en el extranjero fue la comedia dramática Vida, en el que interpreta a Lyn, la menor de dos distanciadas hermanas mexicoamericanas de Los Ángeles, que deben regresar a su hogar de infancia para lidiar con la muerte de su madre.
Barrera hace mancuerna con Mishel Prada (Stone Cold Fox) como su estricta y ambiciosa hermana mayor, Emma, mientras ambas lidian con descubrimientos tanto propios como sobre la vida de su madre, e intentan reconciliarse con estos hechos y entre sí. En ese sentido, es agradable y tierna en el terreno de series como Terapia sin filtro (Shrinking), abordando también cuestiones como la gentrificación en varias zonas de Estados Unidos.
Desde que no incluye un número en su título, la quinta entrega de Scream es una “recuela” (de reboot y secuela) trabajando en dos frentes: continuar la historia de las anteriores con un reinicio fresco al pasar la estafeta a una nueva generación de personajes más jóvenes.
El equipo detrás de la nueva generación de películas tenían la idea correcta al introducir a Sam Carpenter (Melissa Barrera) como la sucesora espiritual de Sydney Prescott (Neve Campbell), una joven aguerrida con un linaje conflictivo al que intenta resistir, al ser la hija secreta de Billy Loomis (Skeet Ulrich), un hilo narrativo que se explora más en Scream 6. Lástima por todo el asunto de Scream 7, pues continuar esta historia con el personaje hubiera sido interesante.
Además de su talento para proyectos dramáticos o que requieran elementos de danza, música o acción, Melissa Barrera ha demostrado una genial vis cómica cuando se le ha dado la oportunidad. Uno de los títulos donde mejor luce esta faceta es en Amor a lo bestia (Your Monster).
En parte una reinterpretación del clásico relato La bella y la bestia, la trama sigue a una joven actriz que intenta sobreponerse a un diagnóstico de cáncer y al rompimiento con su novio, un dramaturgo (Edmund Donovan) con quien escribió una obra en la que debía actuar. De vuelta en casa de sus padres, ella descubre a un monstruo viviendo en su armario (Tommy Dewey), comenzando una historia sobre, literalmente, enfrentar nuestros demonios internos, hacer las paces con ellos y salir adelante en la vida.
La salida de Melissa Barrera de Scream 7 fue más un golpe para la franquicia que para ella, pues entre Amor a lo bestia y Abigail, se ha consagrado como una de las grandes scream queens de su generación, particularmente en títulos con giros cómicos.
En esta comedia de terror vampírico, Barrera interpreta a una joven mujer adicta que decide unirse a un complot criminal para secuestrar a la hija de un millonario y pedir el rescate, cosa que sale terriblemente mal cuando la niña resulta ser una vampiresa centenaria y despiadada. El elenco entero de esta película es sublime, pero Barrera como la protagonista brinda la misma energía de Samara Weaving en Boda sangrienta (Ready or Not), de los mismos directores: la de una aguerrida mujer que no tolera mierda de nadie.
Una de las mejores actuaciones de Barrera está en una pequeña película independiente que, en términos generales, pasó fuera del radar para el gran público, opacada por la inmensa oferta de entretenimiento audiovisual e incluso por otro título de la misma actriz en el mismo año.
La trama de All the World is Sleeping sigue a una joven madre de Nuevo México que cada vez se hunde más en sus adicciones, a pesar de que lucha desesperadamente por superarlas para estar con su hija. Se trata de una representación auténtica y poderosa de lo que significa ser adicto—más en el terreno sensible de Beautiful Boy que de la estilizada Réquiem por un sueño—, cargada por una poderosa y auténtica actuación de Barrera a partir de un guión inspirado en historias reales similares.
El musical es uno de los géneros más ricos del cine, y también uno de los más complejos y demandantes. Por lo tanto, En el barrio (In the Heights), dirigida por Jon M. Chu (Wicked), es probablemente el mejor escaparate para los múltiples talentos de Melissa Barrera—y de todo el elenco involucrado—.
En este musical interpreta a Vanessa, una joven de un barrio latino de Nueva York que persigue su sueño como diseñadora de modas. Barrera canta, baila y brinda una interpretación sensible de una soñadora frustrada, en un musical basado en la obra homónima de Lin Manuel Miranda (Hamilton) que, en su momento, fue opacada por el remake de Amor sin barreras (West Side Story). Esto, a pesar de que puede argumentarse que En el barrio es el musical más propositivo de los dos, lidiando con las dificultades económicas y raciales de los latinos persiguiendo el sueño americano contemporáneo.





























