
Si sólo tienes tres horas este fin, estas son las mejores películas que merecen tu tiempo
Si estás aquí es porque, probablemente, te encantan las películas. Tanto que te gustaría pasártela en una sala de cine, o incluso en la sala de tu propia casa frente al televisor. Sin embargo, al aterrizar el sueño cinéfilo a la realidad, nos encontramos con un problema: hay tanto por ver, que es difícil saber dónde comenzar. Lo peor de todo es apostar a ciegas por una película… y que resulte ser un bodrio.
Para eso estamos aquí. Si tienes pocas horas para invertir en el cine este fin de semana, aquí te recomendamos las cinco mejores películas que merecen tu tiempo. Además, consideramos un factor adicional: es fin de semana del Oscar, así que algo podrás ver al respecto.
Podemos verlo venir desde ahora: de entre todas las nominadas al Oscar 2026, la más injusta perdedora será Amélie y los secretos de la lluvia. No tiene probabilidad de ganar en la categoría en la que está nominada, Mejor película de animación—ya está cantado que será Las guerreras K-Pop—, pero se llevaría el premio si la vida fuera justa.
Y vamos, nada en contra de la probable ganadora, pero es que lo que consigue la película inspirada en la novela de Amélie Nothomb es de una humanidad sublime, conmovedora y reveladora. Entre metafísica, pinceladas impresionistas y animación que recuerda a Hayao Miyazaki, la película narra la historia de una niña de tres años conforme descubre su conciencia, su joie de vivre, el amor y la pérdida. Lleva pañuelos: vas a llorar muchísimo.
Brasil va que vuela para el doblete en el Oscar a Mejor película internacional con El agente secreto, dirigida por Kleber Mendonça Filho—a menos que Valor sentimental dé la sorpresa y tenga algo que decir—.
Esta película tomará la mayoría de tus tres horas, pero cuenta una historia tan apasionante en su cinefilia, como crucial en su discurso para tiempos actuales. En tiempos de la dictadura militar en Brasil, un profesor disidente (Wagner Moura) huye al noreste, a Recife, para refugiarse bajo un nombre falso y poder contactar con su familia. La narrativa se desarrolla con varios saltos en el tiempo, entre el pasado de la dictadura y el presente en el siglo XXI, para brindar pertinentes reflexiones sobre la memoria histórica, el colonialismo y los medios de comunicación.
La mejor película completamente ignorada por el Oscar 2026. La oscura comedia La única opción, del veterano cineasta surcoreano Park Chan-wook (Oldboy), quizá resultó discursivamente incómoda para algunos votantes de la Academia. Sólo así nos explicamos que no haya estado nominada.
Pero si te la perdiste en cines, ya podrás disfrutar en streaming de la perversa espiral descendente que Man-su (Lee Byung-hun de El juego del calamar) experimenta cuando es repentinamente despedido del trabajo bien pagado al que ha dedicado toda su vida. La desesperación por la pérdida de estatus y la imposibilidad de conseguir nuevo empleo lo lleva a una conclusión: tiene que eliminar, literalmente, a su competencia. Una genial comedia para reflexionar sobre la voracidad depredadora del capitalismo.
Si te gusta la animación—y el anime, particularmente—y no te has enterado, en cines hay una retrospectiva con tres de las cuatro películas de un maestro: Satoshi Kon. Podrás ver Perfect Blue, Paprika y La actriz (Millenium Actress).
Si sólo puedes ver una, recomendamos la última de las mencionadas, una película sobre un productor y amante del cine que realiza un documental sobre una legendaria actriz que se retiró y recluyó tan repentina como misteriosamente. A lo largo de la narrativa—inspirada en la icónica actriz Setsuko Hara, quien trabajó con directores como Yasujirō Ozu (Cuentos de Tokio)—, se desdibujan las fronteras entre su historia y las de sus películas, revelando una vida en persecución del amor por medio del arte que también es un homenaje a las emociones que el cine despierta en nosotros.
Hay grandes propuestas del cine iraní profundamente políticas, y con el país asiático en el ojo del huracán geopolítico, es importante no caer en simplismos ni pretender que una sola película puede explicar lo que sucede.
Sin embargo, si quieres conocer una arista de la inestabilidad social que ha atravesado el país en la última década, recomendamos ver La semilla del fruto sagrado, del cineasta iraní Mohammad Rasoulof (al igual que Fue solo un accidente, de su compatriota Jafar Panahi, compitió por el Oscar). A partir de la vida de una familia—un padre, conservador y juez investigador, su esposa y sus dos hijas—, la película explora la ebullición social por las protestas por el asesinato (real) de una joven mujer a manos de la policía religiosa islámica, así como la subsecuente represión violenta de las protestas. La película ilustra cómo una sociedad puede colapsar desde dentro por la enemistad y por la inestabilidad social en su interior.



















