
Jessie Buckley: ‘Hamnet’, ‘¡La novia!’ y otras 5 películas para ver a la actriz nominada al Oscar
Hoy está nominada al Oscar 2026 como Mejor actriz por Hamnet—y es la probable ganadora del premio—. Sin embargo, ha sido un largo camino para la irlandesa Jessie Buckley, quien comenzó su carrera participando en el reality show de talentos I'd Do Anything.
Su brillante trayectoria ahora incluye desde geniales comedias hasta road movies con terror como ¡La novia!, y todo indica que seguiremos viéndola brillar en increíbles papeles. Mientras tanto, si quieres conocer más sobre Jessie Buckley, aquí seleccionamos para ti algunas de sus mejores películas y te decimos cómo verlas.
La película que muy probablemente ungirá a Jessie Buckley al firmamento de actrices ganadoras del Oscar, Hamnet es un devastador drama basado en la novela homónima de Maggie O'Farrell y dirigido por Chloé Zhao (Nomadland).
Ella interpreta a Agnes, una mujer pagana que ha convertirse en esposa de William (Paul Mescal) antes de convertirse este en Shakespeare. Viviendo en el campo, separada por las necesidades creativas de su esposo viviendo en la ciudad, Agnes enfrenta la trágica irrupción de la peste en su vida y la de sus hijos, en una potente deconstrucción de dos diferentes vivencias de la pérdida y el duelo, en un tenor similar a Manchester junto al mar.
Pon en una licuadora a Bonnie y Clyde junto a La novia de Frankenstein, y tendrás como resultado ¡La novia! (The Bride!), en la que Jessie Buckley se reúne con la directora Maggie Gyllenhaal después de La hija oscura.
Buckley interpreta a Ida, una joven mujer asesinada y resucitada para ser pareja de un monstruo (Christian Bale) en Chicago durante los años 30. Con claras referencias visuales a la versión clásica de Elsa Lanchester en su caracterización, Buckley brinda a su protagonista una personalidad aguerrida y desafiante, fiel a la clásica road movie que también tiene por referente.
Esta es la primera colaboración de Jessie Buckley con Maggie Gyllenhaal y también, curiosamente, la primera vez que comparte créditos con Olivia Colman y con Paul Mescal—aunque no aparecen en escena juntos—.
La hija oscura (The Lost Daughter) comienza con la obsesión de Leda Caruso (Colman) con una mujer más joven (Dakota Johnson) y su hija durante unas vacaciones en la playa. Conocer el creciente cansancio e infelicidad de la mujer la lleva a confrontarse con decisiones de su pasado. Buckley interpreta a Leda en su juventud, una madre exhausta e insatisfecha que ha decidido abandonar a sus pequeñas hijas, lo que requiere una interpretación que camina la delgada línea entre la simpatía, cierta distancia emocional, pero también una visible devastación psicológica. Esta película caminó para que Si pudiera, te patearía pudiera correr.
Jessie Buckley presenta una de sus mejores pero más infravaloradas actuaciones en Ellas hablan (Women Talking). Y para nada es por falta de mérito, sino porque se trata de un drama contenido en el que cada pieza del vasto ensamble es crucial.
Inspirada en la historia real de una comunidad menonita, la película sigue a un grupo de mujeres que forman una asamblea secreta para decidir su propio destino, luego de descubrir una terrible verdad: que valiéndose de drogas, sus esposos cometen violencia sexual en su contra (la película toca el tema con tacto, como en Nunca, rara vez, a veces, siempre). Es una cuestión difícil dada la estructura social en la que estas mujeres han crecido y vivido, con cada una exponiendo sus visiones, resentimientos y dudas. En un elenco con nombres como Rooney Mara, Claire Foy y Frances McDormand, Buckley brinda una actuación importante como la voz de la duda, generando necesaria tensión tanto entre el convencimiento como rechazo de las otras mujeres.
Maestro de las historias personales y profundamente psicológicas contadas desde cierto enrarecimiento lynchiano en películas como Anomalisa o Eterno resplandor de una mente sin recuerdos—de la que es guionista—, Charlie Kaufman dirige la inquietante Pienso en el final (I’m Thinking of Ending Things).
Jessie Buckley es una joven mujer que, mientras en camino a la primera visita a los padres de su novio (Jesse Plemons), sopesa si terminar o no con él. Misteriosamente, sin embargo, cada vez que tiene el pensamiento, él logra interrumpirlo. Pronto descubrimos que esto se trata de más que una visita familiar, e incluso comenzamos a cuestionar si todo—o incluso la protagonista—es real.
La película que puso a Jessie Buckley bajo los reflectores es, también, uno de los mejores y más diversos escaparates para su amplia gama de talentos. Wild Rose: Sigue tu propia canción trata sobre una joven madre de dos en Glasgow que, luego de pasar un año en la cárcel, es reunida con sus hijos y su madre (Julie Walters), al tiempo que vuelve a perseguir su sueño: ser cantante de country en Nashville.
Buckley está fenomenal tanto en el apartado actoral como una madre a la vez sensible, soñadora y explosiva; pero también como cantante. Es una historia sobre encontrarse dividida entre el deber y el ideal, o la difícil posibilidad de equilibrar ambas cosas, en una línea no muy distinta a la ya clásica y gastada Nace una estrella.
Una de las películas más infravaloradas de Jessie Buckley la reúne con Olivia Colman y, de paso, exprime el máximo jugo a la formidable vis cómica de ambas.
Pequeñas cartas indiscretas (Wicked Little Letters) se sitúa en la década de 1920 en una pequeña ciudad costera, donde una devota católica (Colman) se vuelve objeto de numerosas cartas llenas de profanidades. Su padre pide ayuda a la policía para dar con el culpable y, de inmediato, todos sospechan de su examiga, una impetuosa madre soltera e inmigrante irlandesa (Buckley). El conflicto da lugar a una serie de dimes y diretes que crecen cómica y caóticamente hacia la violencia, como si fuese una versión más ligera de Los espíritus de la isla.
































