
Ya existe la mejor historia de amor de ‘El señor de los anillos’, y debería ser la siguiente adaptación
Es innegable que El señor de los anillos de Peter Jackson es no sólo una de las grandes sagas cinematográficas, sino también una excelente adaptación literaria. Sin embargo, en nuestra actual era de franquicias cinematográficas, los estudios tratan de estirar cualquier propiedad a más no poder, y los libros de J.R.R. Tolkien no han sido la excepción. Los resultados han sido mixtos, en realidad: la animación La guerra de los Rohirrim tuvo una respuesta tibia, y el spin-off dedicado a Gollum ha generado una expectativa reservada.
Así como lo ha hecho la serie Los anillos de poder de Amazon Prime Video, futuras adaptaciones deberían mirar hacia otros capítulos en la historia de la Tierra Media. Material sobra: Tolkien creó una densa mitología que abarca siglos de su mundo ficticio, y muchos creen—con razón, que La historia de Beren y Lúthien sería una excelente candidata para adaptar al cine después.
¿Qué es La historia de Beren y Lúthien?
La historia de Beren y Lúthien es una novela que se desprende de El Silmarillion, una de tres historias que Tolkien consideró que ameritaban su propio desarrollo, siendo los otros dos La caída de Gondolin y Los hijos de Húrin. En conjunto, los tres comprenden lo que J.R.R. Tolkien llamaba los “Grandes cuentos” de su Legendarium, aunque quedaron inconclusos antes de su muerte. Su hijo Christopher se encargó de compilarlos, editarlos y publicarlos como novelas individuales.
Este libro, en muy resumidas cuentas, es una historia de amor entre Beren, un hombre mortal, y Lúthien, una princesa de los elfos. Es una historia que te resultará familiar dado el romance que viven Aragorn (Viggo Mortensen) y Arwen (Liv Tyler) en la trilogía. En el texto original de La comunidad del anillo, la historia incluso le es contada por Aragorn a Frodo, estableciendo el paralelo entre el relato y su vida.
La historia de Beren y Lúthien sería una oportunidad de explorar el romance… y otras épocas de El señor de los anillos
Si bien hay un paralelismo evidente e importante entre las historias tanto de Beren y Lúthien como de Aragorn y Arwen, lo cierto es que el romance es un aspecto relativamente menor en las películas (aunque, siendo justos, Peter Jackson hace un trabajo consciente de expandir este aspecto del relato para la pantalla, que en las páginas es muy escueto).
Similar a la historia de Aragorn y Arwen, la de Beren y Lúthien es sobre un amor prohibido, entre un hombre mortal y una princesa de los elfos. Ya un obstáculo social en sí mismo, su amor es condenado por el propio padre de Lúthien, quien asigna a Beren una misión casi imposible para poder pedir la mano de su hija: recuperar uno de los Silmarils, piedras sagradas robadas por Morgoth a los elfos.
Beren no es disuadido y se embarca en su misión, dando pie a una emocionante historia de intrigas y traiciones pero, sobre todo, de esperanza y de un amor entre dos personas dispuestas a mirar de frente a la maldad para estar juntos. Sería una historia muy viable para adaptar, pues aunque mantiene el romance como su corazón, también cuenta con personajes y elementos de otras ya adaptadas al cine: los protagonistas se enfrentan a seres como Sauron e incluso a alguien más temible: Morgoth.
Además, La historia de Beren y Lúthien representaría una oportunidad de ampliar significativamente el mundo de la Tierra Media en el cine, pues sucede durante la Primera Era. Es decir: unos seis mil 500 años antes de los eventos de El Hobbit y El señor de los anillos. También es anterior a Los anillos de poder, que se desarrolla durante la Segunda Era.
Las adaptaciones recientes de El señor de los anillos no emocionan
Lo dicho: la trilogía de El señor de los anillos de Peter Jackson es una de las grandes sagas cinematográficas de la historia, y las adaptaciones posteriores han intentado capturar esa misma magia… sin éxito. La trilogía de El hobbit forzó la misma grandiosidad al adaptar un solo libro en tres películas. La guerra de los Rohirrim adaptó una historia bélica nacida de apenas un apéndice en los textos de Tolkien. Y Los anillos del poder, aunque no está desprovista de acción fantástica, parece más cercana a los terrenos de intriga política y traición de Game of Thrones.
El futuro de la saga bajo Warner Bros. tampoco emociona demasiado a los fans de la trilogía original. El spin-off de Gollum ha sido muy cuestionado, mientras que la película que será escrita por Stephen Colbert, provisionalmente titulada Shadows of the Past, tampoco ha despertado mucha emoción.
La historia de Beren y Lúthien, en cambio, es mucho más cercana de lo que parece al relato de Frodo (Elijah Wood) y Aragorn, ambos protagonistas reales de El señor de los anillos. La de Lúthien es, a final de cuentas, una aventura épica en busca de un objeto que lo enfrenta con la maldad de la Tierra Media en nombre del amor.
Al mismo tiempo, también sería una oportunidad para presentar a heroínas más satisfactorias y progresistas en la Tierra Media, en un tenor similar a Éowyn (Miranda Otto), pues Lúthien también tiene un rol activo en la trama, motivada por su amor por Beren.
Como cereza del pastel, se trata de una de las historias más personales de Tolkien, pues nace del amor por su esposa Edith. Algo que la biopic homónima (con Nicholas Hoult) no explora tan bien como podría.




















