
La razón por la que Spider-Man es distinto a los mutantes de X-Men
Como toda buena película de superhéroes, Spider-Man: Un nuevo día (Spider-Man: Brand New Day) tiene a varios personajes con superpoderes, además del propio protagonista, Peter Parker (Tom Holland). Sin embargo, este caso presenta una diferencia clave, pues introduce (spoilers a continuación) a la mutante Jean Grey (Sadie Sink), abriendo la puerta para los X-Men y el mundo de mutantes al Universo Cinematográfico de Marvel (UCM).
Lo cual, si no eres un fan acérrimo de los cómics de Marvel, quizá te lleve a preguntarte: ¿cuál es la diferencia entre estos personajes, y por qué los mutantes de X-Men son tratados de forma tan diferente a héroes como Spider-Man si todos tienen superpoderes? La explicación es sencilla y, a la vez, más complicada que eso:
¿Qué son los mutantes en el universo Marvel?

En resumidas cuentas, los mutantes son una pequeña parte de la población humana que portan el gen X. Este gen, que puede heredarse de una generación a otra, puede “despertar” durante la adolescencia del portador o durante momentos de mucho estrés, y hacer que se manifiesten mutaciones que pueden expresarse en la forma de transformaciones físicas, o bien, de habilidades sobrehumanas. Sin embargo, no todos los portadores del gen X están necesariamente destinados a convertirse en mutantes.
Por lo tanto, un mutante es alguien cuyos superpoderes tienen su origen en características genéticas naturales y que, por lo tanto, son predeterminadas por el ADN desde el nacimiento del individuo. Dentro del canon de los cómics, el villano Magneto—quien resiente la discriminación de los humanos sin poderes y cree en la supremacía mutante—acuña el término “homo superior”, para distinguirse de los homo sapiens.
En realidad, se cree que los mutantes han existido en el universo Marvel durante milenios, sino es que desde siempre. En Sabah Nur, también conocido como Apocalypse o Apocalipsis, es considerado el primer mutante, cuyos orígenes se remontan al antiguo Egipto.
¿Qué son los mutados en el mundo Marvel?

Aparte de los mutantes, el universo Marvel está poblado por otros seres que han obtenido superpoderes por otro tipo de mutaciones. Para diferenciarlos, se les llama “mutados”.
En esencia, y contrario a los mutantes, los mutados son humanos que han sufrido sus transformaciones debido a fuentes externas. Su ADN es afectado por algún evento o accidente, generalmente de carácter científico.
El caso de Spider-Man es uno de los más famosos, pues fue mordido por una araña radiactiva cuando era un estudiante de preparatoria, transformando su ADN en un híbrido de humano y arácnido. Otro ejemplo es Bruce Banner, quien se transforma en Hulk debido a un accidente con radiación gamma. También está Daredevil, quien es cegado por un material radiactivo, pero la exposición acentúa sus otros sentidos a niveles sobrehumanos. Estos eventos no tienen que ser necesariamente trágicos o involuntarios: Steve Rogers se sometió como sujeto de pruebas para el “suero del súper soldado”, convirtiéndose así en el Capitán América.
Cabe señalar, sin embargo, que los mutados no siempre están en pleno control de sus respectivas mutaciones y los poderes que le otorgan. Durante buena parte de su historia tanto en el canon de los cómics como el cinematográfico, Hulk es un destructivo álter ego que Banner no siempre logra manejar. Incluso en Spider-Man: Un nuevo día, los poderes de Peter también comienzan a salirse de control.
Las diferencias entre mutantes y mutados son más que genéticas

Cualquier observador de los cómics y las películas—y particularmente del mundo X-Men—podrá ver que los mutantes y mutados reciben tratos muy diferentes en la cotidianidad del universo Marvel.
Claro que mutados fuera de control como Hulk no son exactamente bien vistos, pero en general, otros como Spider-Man o Capitán América son abrazados e incluso aclamados como héroes por el público general. Al mismo tiempo, los mutantes son objeto de discriminación e incluso de activa opresión, al grado de que existen políticos, iniciativas y organizaciones dedicados explíticamente a exterminarlos—como el programa Centinelas, que desarrolla robots adaptables y equipados para lidiar específicamente con mutantes—.
La diferencia está en que, contrario a los mutados—que técnicamente siguen siendo humanos, pero “aumentados”—, los mutantes son percibidos como una especie potencialmente superior que, por lo tanto, amenaza al homo sapiens—Jean Grey, por ejemplo, es una poderosa mutante de nivel Omega, que en ciertas circunstancias puede representar una amenaza de escala universal—. Un miedo que diversos individuos han sido felices de explotar en la mitología de Marvel para servir a sus intereses.









