Confieso que siempre que pienso en Vince Vaughn me viene a la cabeza esa verborrea inagotable con la que te atrapa en su discurso hasta que no te queda más opción que reir. Y aunque lo descubrí en De boda en boda, al repasar su filmografía me di cuenta de que es mucho más versátil de lo que parece. Si eres de los que identifican a Vaughn con las comedias más populares de los 2000, tienes que saber que su carrera va mucho más allá: debutó como revelación en los años 90 y a partir de ese momento ha trabajado con cineastas como Steven Spielberg y ha sorprendido en papeles dramáticos que pocos esperaban, como en True Detective o Brawl in Cell Block 99. Además, detrás de cámaras ha ejercido como productor en varios de sus proyectos.
Con el reciente lanzamiento de Nonnas, donde no solo produce sino que también actúa, pensé que era una buena oportunidad para repasar lo que son en mi opinión sus 10 mejores películas, en orden cronológico, y te cuento dónde verlas en streaming si estás en España. Ideal para descubrir su talento y llorar de la risa. ¿Empezamos?
Swingers (1996)
La película que impulsó la carrera de Vince Vaughn fue Swingers, dirigida por Doug Liman y escrita por Jon Favreau, quien se inspiró en su propia experiencia tras una ruptura sentimental. No es un film más, es un clásico generacional que capturó el espíritu de su época, comparable a lo que Reality Bites logró en los 90. Para este proyecto (tanto en la ficción como en la vida real), Favreau contó con el apoyo de su amigo Vince, y esa complicidad se refleja en la pantalla. La historia sigue a un grupo de aspirantes a actores en busca de éxito en Los Ángeles. Vaughn, en el papel de Trent, se roba cada escena con su carisma y frases como la inolvidable “You’re so money”. Si quieres ver de dónde arrancó esa verborrea que después lo haría famoso, este es el punto de partida.
Crimen Desorganizado (2001)
Trabajar con amigos para muchos es solo un sueño, pero para Jon Favreau y Vince Vaughn fue una realidad. Tan solo cinco años después de filmar Swingers se reencontraron en Crimen desorganizado, una película que funciona como una especie de reverso más oscuro. Si Swingers era pura frescura juvenil, esta es más caótica y retorcida, casi como una versión indie de Snatch: Cerdos y diamantes. ¿Suena interesante, verdad? También dirigida por Favreau, esta historia sigue a dos amigos de poca monta que se ven envueltos en un turbio encargo de la mafia. Aunque no tuvo el impacto cultural de su predecesora, Crimen desorganizado consolida la química entre ambos actores y demuestra que Vaughn es un robaescenas natural incluso en situaciones caóticas.
Aquellas juergas universitarias (2003)
No me da vergüenza admitir que vi Aquellas juergas universitarias más de una vez.
Fue una de las comedias de los 2000 que más nos hizo reír, y gracias a ella Vince Vaughn consolidó su lugar como uno de los grandes de la comedia de la época. Dirigida por Todd Phillips (sí, el de Resacón en Las Vegas), esta historia sobre treintañeros que fundan una fraternidad universitaria marcó el inicio de una nueva era para el género de humor irreverente que tanto adoramos. Vaughn interpreta a Bernard, un padre de familia con espíritu fiestero y su química con Will Ferrell y Luke Wilson fue explosiva. Si American Pie definió la comedia adolescente, Aquellas juergas universitarias fue su sucesora para adultos que se negaban a madurar. Fue también el inicio del “Frat Pack”, ese grupo de actores que redefinió el género durante toda una década.
Cuestión de pelotas 2004
Mi favorita de esta lista. En Cuestión de pelotas, Vaughn vuelve a brillar como el antihéroe con carisma que tan bien sabe interpretar. Da vida a Peter LaFleur (sí, ya el apellido promete), el despreocupado dueño de un gimnasio en ruinas que se ve obligado a competir en un torneo de balón prisionero para salvar su negocio. El punto álgido llega con su enfrentamiento contra White Goodman, el narcisista y ridículamente musculado villano que Ben Stiller interpreta con absoluta genialidad. Cuestión de pelotas (Dodgeball: A True Underdog Story) fue un inesperado éxito de taquilla y se convirtió rápidamente en una película de culto. Como dirían ellos: si puedes esquivar una llave inglesa, puedes amar esta comedia absurda. Si disfrutas de Zoolander o Anchorman, esta es de la misma escuela.
De boda en boda (2005)
Para mediados de los 2000, ya no quedaban dudas: Vince Vaughn se había convertido en uno de los grandes reyes de la comedia. Solo un año después del éxito de Cuestión de pelotas, volvió a arrasar en taquilla con De boda en boda, esta vez formando una dupla imbatible con Owen Wilson. A diferencia de Cuestión de pelotas, donde era un antihéroe relajado, aquí es el amigo caradura y caótico que no puede parar de hablar.
La película no sólo logró consolidar su estilo: monólogos vertiginosos, humor descarado y un timing afilado, sino que también capturó el espíritu de la época. La historia sigue a dos amigos que se cuelan en bodas para ligar, comer gratis y vivir la fiesta hasta que el amor entra en escena y todo se complica. Dirigida por David Dobkin, esta comedia es imprescindible en una maratón de Vince Vaughn. Incluso si te aburren las comedias románticas aún merece una oportunidad por lo absurda que es.
Separados (2006)
Cuando pensábamos que Vince Vaughn solo estaba para comedias delirantes, nos sorprendió y cambió ligeramente de tono con Separados, una comedia romántica con tintes amargos que exploraba el lado menos idealizado de las relaciones. Protagonizada junto a Jennifer Aniston, la película cuenta la historia de una pareja que, tras romper, se ve obligada a seguir compartiendo piso mientras ambos se niegan a ceder el terreno. La química entre Vaughn y Aniston es natural, logrando momentos incómodamente reales. Lo que me gusta de Separados es que, a diferencia de De boda en boda, aquí no todo se resuelve con carcajadas. Sí, hay humor, pero también mucha incomodidad y vulnerabilidad. Es de esas pelis que duelen un poco porque se sienten demasiado cercanas.
Como en casa en ningún sitio (2008)
Después del éxito de Separados, Vince Vaughn vuelve a lucirse en el terreno de la comedia romántica con Como en casa en ningún sitio, esta vez acompañado por Reese Witherspoon en una historia navideña caótica y muy divertida. La película sigue a una pareja que evita pasar las fiestas con sus respectivas familias hasta que una tormenta cancela su vuelo y se ven obligados a asistir a las cuatro reuniones familiares en un solo día. Es menos memorable que sus grandes éxitos, pero perfecta para los que disfrutan de esas comedias navideñas llenas de enredos. Si Love Actually es demasiado tierna para ti (¿en serio?), esta tiene el punto justo de sarcasmo.
Todo Incluido (2009)
Era solo cuestión de tiempo para que Vince Vaughn tuviera un reencuentro con su amigo y colaborador habitual, Jon Favreau. En 2009, estrenaron Todo incluido (Couples Retreat), una comedia que mezclaba relaciones, crisis y situaciones absurdas en un paraíso tropical. Comparada con Separados, aquí todo es más ligero y superficial, y sigue a cuatro parejas que viajan a un resort para salvar el matrimonio de unos amigos, solo para descubrir que la terapia obligatoria para todos está incluida en el paquete. Vaughn interpreta a Dave, el más escéptico del grupo, con su característico sarcasmo. La película ofrece una mezcla de humor físico, momentos incómodos y reflexiones ligeras sobre la vida en pareja, todo con el fondo de hermosas playas. Aunque no es una de sus comedias más recordadas, definitivamente tiene sus momentos de risa.
The Watch (2012)
En la carrera de Vince Vaughn, repetir dupla con viejos conocidos de la comedia es casi una tradición. En 2012 volvió a compartir pantalla con Ben Stiller, esta vez acompañado por Jonah Hill y Richard Ayoade en Los amos del barrio, una comedia de ciencia ficción donde la amenaza alienígena se mezcla con el humor más caótico. La trama sigue a un grupo de vecinos que forman una patrulla de vigilancia tras un misterioso asesinato, pero lo que descubren es mucho más extraño: una invasión extraterrestre en su propio barrio. Vaughn interpreta a Bob, un padre extrovertido y algo inmaduro. Tiene sus momentos disparatados y buenos chistes, pero no te esperes algo tan redondo como Cuestión de pelotas.
Los becarios (2013)
Vince Vaughn volvió a formar equipo con Owen Wilson para protagonizar Los becarios, una comedia sobre segundas oportunidades, tecnología y el choque generacional. Dirigida por Shawn Levy y coescrita por el propio Vaughn, la película sigue a dos vendedores en decadencia que, tras quedarse sin empleo, deciden aplicar a un programa de prácticas en Google, enfrentándose a un entorno hiper-digitalizado y a una competencia generacional feroz.
Sí, la historia es bastante predecible y a ratos parece un comercial de Google disfrazado de película, pero aun así logra sacarte sonrisas gracias a la química entre Vaughn y Wilson. Tiene momentos divertidos, un par de guiños memorables y una ternura inesperada en su mensaje sobre la amistad, la reinvención personal y no rendirse aunque todo parezca perdido. Entra en esta lista casi por los pelos, pero quién sabe: con el tiempo quizá termine ganándose un lugar más respetado en la filmografía de Vaughn.






























































































