
‘Invencible’ vs. ‘Dragon Ball’: ¿Son los viltrumitas superiores a los saiyans?
De entrada, comparar a los viltrumitas de Invencible con los saiyans implica enfrentar dos formas muy distintas de entender el poder dentro de la ficción. Separemos, antes que nada, lo que el poder conlleva en el universo legado de Dragon Ball (1986) y lo que el mismo poder implica en las cuatro temporadas de INVENCIBLE (2021).
Los viltrumitas ya son poderosos, los saiyan evolucionan
En Invencible, los viltrumitas son una especie diseñada para conquistar, perfeccionada durante generaciones hasta convertirse en una raza aria que no permite debilidades. Omni-Man no necesita transformarse en nada, evolucionar o, en general, despeinarse para arrasar planetas. Simplemente es fortísimo, frío y despiadado. A mí me trae de vuelta a Watchmen (2009), donde el Doctor Manhattan no necesitó nunca una evolución o un cambio de vestuario, porque ya operaban en un nivel superior desde el comienzo. La épica es otra cosa.
Si comparas el Capitán América frente a Iron Man (igual que lo hizo Capitán América: Civil War, 2016), verás que llega al combate representando la perfección física estable y el otro la mejora continua a través de la innovación tecnológica. Dime tú quién se lo ha trabajado más. En ese sentido, un viltrumita siempre parte con ventaja en un enfrentamiento directo, porque su poder no depende de condiciones externas. Pero un viltrumita no es un genial protagonista de ficción.
Fijémonos en el caso de Dragon Ball Z (1996) Goku empieza siendo fuerte, pero no imbatible, y su poder se construye al encadenar derrotas, entrenar duro e ir escalando en un nerfeo que no deja nunca de ser algo personal. Akira Toriyama lo instauró como base de cualquier shonen: nos atraen las escalas de poder, y si mejoramos, es porque nos va algo en juego. Incluso cuando el protagonista de My Hero Academia (2016), adquiere los poderes de All Mighty, por delante tiene un largo camino aprendiendo cómo y para qué es justo emplearlos.
‘Invencible’ es acción realista y ‘Dragon Ball’ fantasía sin límites
Para comprenderlo, hay que ver el público al que se dirige cada serie. Los seguidores de Invencible son en su mayoría adultos, por lo que la serie mantiene una coherencia física donde incluso los seres más fuertes del universo siguen sujetos a cierto grado de lógica material. Las batallas tienen peso, consecuencias visibles y límites relativamente claros. Esta aproximación se asemeja a la de Logan. Wolverine (2017), donde la violencia es tangible, los puñetazos dejan hematomas y cada herida importa.
Por el contrario, y por mucho que tengan un público otaku bien acostumbrado a la violencia, animes como Dragon Ball Super (2015) rompe completamente con cualquier realismo. Las peleas trascienden lo planetario y alcanzan dimensiones universales, y la velocidad, la energía y la resistencia de Goku o Vegeta llegan a niveles que desafían cualquier lógica. Son pura magia blanda.
Aquí es donde los saiyans toman ventaja de forma clara. Un viltrumita puede sobrevivir en el vacío del espacio, destruir civilizaciones y resistir daños extremos, pero sigue operando dentro de un marco relativamente realista. Un saiyan, en cambio, puede multiplicar su poder de forma exponencial en cuestión de minutos si la situación lo exige. Si ambos se enfrentaran a un agujero negro, los saiyans lo pasarían mal, pero seguramente lograrían salirse con la suya con sólo unos rasguños. En lo que respecta a los viltrumitas, yo no esperaría verlos de nuevo.
Una pregunta sincera: ¿a quién le interesa, de veras, atender a la escala de poder de alguien que puede llegar a ser más fuerte que todo? De esta incomodidad, nacen animes como One-Punch Man (2015), en clave de parodia. La serie se mofa de los power-ups infinitos y los entrenamientos imposibles que vemos en animes como Dragon Ball, que para generar conflicto no pueden dejar de resucitar villanos –en Dragon Ball Z: La resurrección de F (2015)– o inventar nuevos rangos de poder imposible –igual que en Dragon Ball Z: La batalla de los dioses (2013)–.
En muchísimas historias shonen el poder se infla sin control, llegando a puntos donde las escalas dejan de tener sentido y todo es ya un poco absurdo. En comparación con universos de mayor rigor, como Invencible, en Dragon Ball nada tiene consecuencias reales, porque todo el sistema de poder está roto desde el principio. Así que… ¿Quién es más fuerte, un viltrumita o un saiyan? “Depende”. Pero sólo en uno de ambos casos seguiría viendo la serie para descubrirlo.












