
7 cosas sobre ‘Transformers: la película’ en las que no habías caído en 40 años
Transformers: La película (1986) cumple 40 años y sigue siendo el largometraje de la saga que ninguna otra ha conseguido superar para toda una generación. Ni las de Michael Bay con todo su presupuesto, ni los spin-offs posteriores, ni Transformers: El despertar de las bestias (2023).
Una película de animación de 84 minutos que mató a casi todos sus protagonistas dejando un trauma indeleble en espectadores de ocho a trece años. Lo que muchos no se dieron cuenta en su momento es que acumuló tal cantidad de curiosidades de producción y de mitología que todavía sorprenden cuatro décadas después. Vamos a repasar siete aspectos que hemos pasado por algo en estos años.
7. Los últimos papeles de dos leyendas
Scatman Crothers, el actor de El resplandor (1980), puso voz a Jazz en la serie y en la película, y esta fue la última producción suya que se estrenó en vida. Murió en noviembre de 1986, apenas unos meses después del estreno en agosto. Pero la historia más extraña le pertenece a Orson Welles. El director de Ciudadano Kane (1941) grabó sus diálogos de Unicron apenas dos semanas antes de morir, según los testimonios del equipo, y nunca llegó a ver la película terminada.
Hay que preguntarse qué pensaría el director de El tercer hombre (1949) al saber que su última interpretación en un largometraje sería la de un planeta devorador de mundos en una película de robots para niños. No está nada mal para cerrar una carrera, y si lo piensas no es distinto al camino de otros grandes como Christopher Lee.
6. El pacto de los héroes muertos
Transformers: La película y G.I. Joe: La película (1987) se produjeron simultáneamente, ambas bajo el paraguas de Hasbro, que les había ideado un plan paralelo: matar a su héroe principal para “reiniciar” las marcas y poder vender juguetes nuevos. La producción de G.I. Joe comenzó antes, pero Transformers terminó y se estrenó primero. La muerte de Optimus Prime generó un shock colectivo en los niños que nadie en Hasbro se había imaginado.
Cartas de padres furiosos, lágrimas en los cines, controversia mediática… todo eso llegó a oídos de los responsables de G.I. Joe justo a tiempo para cambiar la muerte de Duke por un coma conveniente. El guionista Ron Friedman se opuso desde el principio a eliminar a Optimus, describiéndolo como una “figura paterna” que no podía desaparecer sin más, por lo que luego en la serie se trató de deshacer el entuerto.
5. Los muertos que siguen apareciendo
La producción tan acelerada de la película dejó un rastro de incoherencias que llevan cuatro décadas entreteniendo a fans observadores y curiosos de los foros de la marca. Thundercracker y Skywarp—supuestamente reformateados por Unicron en las nuevas tropas de Galvatron—aparecen vivos en la coronación de Starscream, porque el guion original los mantenía con vida y la animación siguió esa versión descartada sin que nadie lo corrigiera a tiempo. Los tres Insecticons originales mueren y además son transformados en nuevos cuerpos, pero luego reaparecen—uno de ellos hasta con líneas de diálogo—, aunque aquí al menos existe una explicación, porque los Insecticons podían clonarse.
Los Coneheads aparentemente mueren al entrar en la boca de Unicron, pero también siguen vivos en la tercera temporada de Transformers (1984-1987). Una continuidad “flexible” que en los 80 pasaba desapercibida, pero hoy internet lo ha catalogado todo con una minuciosidad que descubre todo tipo de discontinuidades.
4. ‘Transformers’ y ‘El padrino’ son la misma película
Bueno, hemos exagerado, o quizá no tanto, porque los paralelismos con El padrino (1972) de Coppola son demasiado obvios para ser casualidad. Pensemos en esta secuencia de acontecimientos: el líder de los héroes—Vito Corleone/Optimus Prime—cae herido de muerte en los primeros actos, abriendo un vacío de poder. El mando pasa al segundo en la cadena—Sonny/Ultra Magnus—, que resulta no estar a la altura y acaba eliminado por los villanos. El personaje más joven del grupo—Michael/Hot Rod—regresa para tomar el liderazgo tras haber demostrado su valía en el momento decisivo.
Incluso la estructura del arco de traición interna y la consolidación del nuevo orden tienen ecos imposibles de eludir. Nadie de la producción ha hablado nunca de esta influencia de forma explícita, pero el arco narrativo es tan parecido que resulta difícil creer que sea accidental, o tal vez solo sean teorías de fans con demasiado tiempo libre y ganas de sobreanalizar sus pelis favoritas de la infancia.
3. La sombra permanente de Star Wars
Con el El padrino nos podemos estar marcando un gol desde el otro área, pero las manos de La guerra de las galaxias (1977) son difíciles de rebatir en la época de más impacto cultural de la primera trilogía. ¿Una guerra intergaláctica donde los héroes se enfrentan a una máquina capaz de destruir planetas enteros? check. Pero no solo eso, la batalla de Autobot City replica la de Hoth con la misma desesperación de retirada, Hot Rod vuela a un planeta remoto con un robot anciano—Kup—que ejerce de mentor como Yoda con Luke.
Tenemos a los junkions, una raza de guerreros primitivos de naturaleza caótica que primero amenaza al grupo y luego se alía con ellos con el mismo rol narrativo que los ewoks en El retorno del Jedi (1983). Ultra Magnus huyendo de Galvatron replica la persecución de Darth Vader al Halcón Milenario, el clímax de Hot Rod enfrentándose a Galvatron dentro de Unicron es como el duelo entre Luke y Vader en Vespin. Inevitable conectarlas, pero no es plagio, es que en 1986 todo el cine de acción y fantasía estaba construyendo sobre los mismos cimientos que George Lucas acababa de instalar.
2. La banda sonora que iba a ser de Stallone
"The Touch" es quizás la canción más involuntariamente icónica de la historia del rock en las películas. Stan Bush la compuso junto a Lenny Macaluso para, ojo, Cobra, el brazo fuerte de la ley (1986) de Sylvester Stallone, pero este la rechazó, y por ello acabó aterrizando en Transformers: La película, como si hubiera estado escrita para Optimus Prime desde el principio. Junto a "Dare" del mismo Bush, la banda sonora incluía canciones del grupo Kick Axe, que aparece en los créditos como "Spectre General" porque a los ejecutivos les pareció que "Kick Axe" sonaba demasiado agresivo para una película de animación infantil.
El grupo nunca fue notificado del cambio de nombre, por cierto. Pero la historia de "The Touch" tiene un epílogo inesperado: Paul Thomas Anderson la recuperó para Boogie Nights (1997), donde un joven Mark Wahlberg la interpreta en una versión de karaoke, ya que su personaje intenta cambiar el porno por una carrera musical. Y… es el mismo Wahlberg el que años después protagonizaría las películas de Transformers de Bay. El mundo del cine es un pañuelo.
1. La primera Transformer femenina
Arcee—con voz de Susan Blu—es el primer Transformer femenino de la franquicia, y aparece por primera vez precisamente en Transformers: La película, en su forma original rosa y blanca, transformándose en coche. La historia de cómo tardó años en llegar a las películas de acción real tiene su propio capítulo absurdo, acorde a todo lo que tiene que ver con una franquicia que adapta muñecos de acción codificados como “para niños”.
Los realizadores de Transformers (2007) de Michael Bay querían incluirla desde la primera entrega, pero la descartaron porque—literal—no encontraban una “forma convincente de explicar por qué un robot tenía aspecto de mujer”. Arcee terminó apareciendo en Transformers: La venganza de los caídos (2009), con voz de Erin Naas, transformada en moto en lugar de coche. Veis como no era tan difícil, si has lo hicieron en los 80…







