
El regreso de ‘Malcolm’ y ‘The Comeback’. ¿Qué recuelas sí valen la pena?
Una “recuela” (reboot+secuela) es una obra que retoma una historia existente, respetando su canon básico y recuperando personajes o tramas, pero al mismo tiempo introduce nuevos protagonistas y un enfoque actualizado para atraer a otra generación.
A diferencia del remake puro o la secuela tradicional, la recuela funciona como un puente entre pasado y presente, equilibrando revival nostálgico pero aceptando que el tiempo pasa. En abril se estrenan dos ejemplos claros de este fenómeno: las recuelas de Malcolm (2000), con Malcolm: De mal en peor (2026), y The Comeback (2005). Ambas propuestas ven cómo la televisión contemporánea explota la memoria cultural sin renunciar a nuevas lecturas narrativas.
Y no son las únicas: no dejamos de ver reinicios que nadie había pedido, como el regreso de Veronica Mars (2004) o de Buffy, Vampirehunter (1997), aunque este finalmente ha sido cancelado. En fin, ¿qué recuelas sí valen la pena? Aquí os recomiendo siete, de peor a mejor.
La serie de ciencia ficción más longeva de la historia de la televisión, Doctor Who (1963) viene diseñada para reiniciarse regularmente. Pero eso no significa que haya sido fácil mantener la serie en marcha. Un intento de revivirla en los años 90 fracasó. Por ello, nos alegramos de que Russell T Davies supiera relanzar Doctor Who en 2005 con Christopher Eccleston como el alienígena viajero en el tiempo y capaz de regenerarse conocido como el Doctor, y Billie Piper interpretando a su compañera humana, Rose Tyler.
Desde entonces, la serie se ha reiniciado varias veces más, con David Tennant (dos veces), Matt Smith, Peter Capaldi, Jodie Whittaker –la primera mujer en interpretar al Doctor– y Ncuti Gatwa turnándose para pilotar la TARDIS en Doctor Who (2023). En el proceso, la serie pasó de ser un clásico británico a un fenómeno global querido por públicos de lo más variopinto.
Contraataque (2010) también ha sido revivida y reiniciada a lo largo de los años, sin perder calidad. Originalmente se trataba de un drama de Sky One protagonizado por Andrew Lincoln y Richard Armitage, pero todo cambiaría cuando Cinemax se incorporó en la temporada 2 como coproductora.
Philip Winchester y Sullivan Stapleton tomaron el relevo como soldados de élite, y durante cuatro temporadas el dúo se enfrentó a aspirantes a terroristas en tiroteos y secuencias de combate dignas de una superproducción cinematográfica, que demostraban que había espacio para la acción de alto voltaje en televisión, mucho más allá de Alias (2001), y que mujeres y personas racializadas también tenían grandes historias que contar.
Ambientada varios años después de los acontecimientos del final de la segunda temporada, y retomando la historia de la mayoría del reparto principal, la recuela de Party Down (2009) demuestra que nada ha cambiado tanto en la industria del entretenimiento, ni bajo el signo del algoritmo.
Party Down siempre trató sobre la volatilidad de la fama, y hoy nos encantan más que nunca las intentonas de este grupo de perdedores que (todavía) no han triunfado y (todavía) trabajan como camareros de catering. Son Adam Scott, tras Separación (2022), y la mayor parte del reparto original, que sigue “esperando su oportunidad”, mientras se ganan el salario mínimo para mantener alimentada a su familia. Por si no te quedó claro con la serie inicial, asegúrate de dejar buenas propinas.
Nadie esperaba con ansias el regreso del Dr. Frasier Crane de Kelsey Grammer: después de todo, el querido personaje ya disfrutó de una larga trayectoria televisiva la primera vez, como personaje en Cheers (1982), antes de tener su propia serie, Frasier (1993), larga y muy galardonada.
Y aun así, su regreso a través de Frasier (2023) recordó a los espectadores que todavía hay mucho espacio para el particular estilo de comedia y elitismo cultural de míster Frasier. La serie lo sitúa de nuevo en la Costa Este, donde ha aceptado ser profesor invitado en Harvard tras finalizar un exitoso programa de televisión. Grammer es el único miembro del reparto original que regresa, pero eso es realmente todo lo que la serie necesita, ya que las líneas argumentales son evidentes y directas, y demuestran que las recuelas no siempre necesitan reinventarse completamente para triunfar.
Cualquier franquicia puede tener sus recuelas, pero las vueltas brillan especialmente en el terror. Los hombres del saco regresan décadas después para reanudar sus matanzas, persiguiéndonos por aquellos veranos pasados, y los supervivientes sabios están listos para proteger a generaciones inexpertas. Pero cuando el terror y las recuelas se combinan, sólo hay que hacerse una pregunta: “¿Cuál es tu película de miedo favorita?”.
Scream (2022) está acechada por la original en el mejor de los sentidos. Los personajes saben que están en una recuela, al igual que el reparto original sabía que estaba en una película de terror, y señalan los tropos del género. Las llamadas burlonas de Ghostface se actualizan con dispositivos electrónicos hackeados, y las muertes son más vistosas, pero mantienen las lógicas de emboscada que hicieron genial la Scream (Vigila quién llama) (1996) de Wes Craven. Lo mejor de lo mejor.
De una serie de ciencia ficción kitsch de los años setenta, la Galáctica: Estrella de combate (1978) creada por Glen A. Larson, Battlestar Galactica se convirtió en una joya en manos de Ronald D. Moore y David Eick. La nueva Galáctica, estrella de combate (2004) es una convincente ópera espacial que sigue a los últimos supervivientes humanos de un ataque nuclear, con complejos debates sobre ciencia, religión, política y lo que significa ser humano.
Además, la serie muestra la emocionalmente agotadora búsqueda de un nuevo hogar, dando nuevo sentido a su material original para convertirse no solo en un drama provocador que refleja la paranoia y la experiencia de un mundo posterior al 11-S, sino también en uno de los mejores ejemplos de reinicio hasta la fecha.
Twin Peaks: The Return (2017) no es un regreso al peculiar, surrealista y exagerado misterio de los años noventa, que aprendimos a amar en Twin Peaks (1990). En su lugar, es un experimento de 18 episodios que desafía nuestras expectativas, tanto en la forma como en el argumento, y que resiste cualquier intento de ser clasificada o incluso descrita. ¿Es televisión? ¿Es cine? ¿Es algo completamente distinto?
Más de dos décadas después de conocer la ciudad de Twin Peaks y al agente Dale Cooper (Kyle MacLachlan) mientras investigaba la muerte de Laura Palmer (Sheryl Lee), los cocreadores David Lynch y Mark Frost redujeron el original a cenizas para crear algo hermoso, extraño y completamente inolvidable a partir de ellas. La mejor recuela que conozco, también la más aguerrida y anti-complacencia.



























