Esta serie BL de Netflix es básicamente Más que rivales, pero sin hockey

Esta serie BL de Netflix es básicamente Más que rivales, pero sin hockey

Raquel Morales
Raquel Morales

Publicado el 13 de mayo de 2026

Actualizado el 13 de mayo de 2026

Soul Mate (2026-) está a punto de estrenarse en Netflix y las comparaciones con Más que rivales (2025-) son inevitables. La premisa parece ser la misma—sólo que con un ring de por medio en vez de una pista de hielo. Al igual que Shane e Ilya, Ryu y Johan compiten entre sí y terminan enamorándose por completo el uno del otro.

Su relación resulta ser una batalla entre el orgullo y el amor que no desearían sentir por el otro. Pero eso no es lo único que tienen en común. Si quieres descubrir más, es el momento de diseccionar por qué Soul Mate es como Más que rivales, pero mucho más intensa.

Soul Mate convierte la rivalidad en una obsesión 

Lo que hace que Soul Mate (2026-) nos recuerde tanto a Más que rivales (2025-) es que ambas historias entienden que el enemies to lovers es el sinónimo del romance. ¿No os encanta cuando dos personajes intentan convencerse de que solo existe odio, competitividad o resentimiento entre ellos… pero están claramente obsesionados el uno con el otro? A nosotros sí. Y mucho.

En Más que rivales (2025-), la relación entre Shane e Ilya está marcada por años de competición. Cada partido alimenta la tensión entre ellos porque ambos viven intentando demostrar que son mejores que el otro. Pero la rivalidad también se convierte en su forma de comunicarse. Hasta que no pueden fingir más que se odian y consiguen aceptar que lo que realmente sentían les daba miedo.

Soul Mate (2026) hace exactamente lo mismo con Ryu y Johan, sólo que el ring reemplaza el hielo. Cada entrenamiento, cada combate y cada enfrentamiento termina siendo una forma de decir todo lo que no saben o les da demasiado miedo decir. Y eso hace que ambas historias compartan esa sensación de  “te odio pero moriría por ti” que amamos en un romance. Los protagonistas pueden discutir, provocarse o incluso intentar destruirse, pero al mismo tiempo queda claro que el otro ocupa el centro de su universo.

Y no es fácil hacerlo bien en esos casos.

Si el odio entre los protagonistas se siente demasiado crudo y real, demasiado virulento, el romance simplemente no es creíble. Pero si esa tensión no resuelta, esas chispas incandescentes, desaparecen demasiado rápido, el slow-burn bajo el que se construyen los cimientos del show pierde fuerza. Tanto Soul Mate (2026-) como Más que rivales (2025-) entienden perfectamente dónde está el equilibrio.

Las dos series también comparten otra cosa: los protagonistas no pueden escapar el uno del otro aunque lo intenten con todas sus fuerzas. Incluso cuando están separados, nunca dejan de pensar el uno en el otro. Nunca se olvidan. No pueden.

Y eso es precisamente lo que hace a estos shows tan adictivos. No sólo se trata de ver cuándo dos personas finalmente admitirán que están enamorados. Se trata de observar cómo intentan resistirse a sentimientos que ya resultan inevitables.

El romance slow-burn de diez años cambia ambas historias

Otro de los aspectos más importantes que comparten Soul Mate (2026-) y Más que rivales (2025-) es que ambas construyen relaciones que evolucionan a lo largo de aproximadamente una década, permitiendo que la relación cambie y madure con el tiempo.

Y eso marca la diferencia.

Ninguno de los shows utiliza ese paso de enemigos a amantes como un obstáculo cualquiera antes de que tengan una relación. Lo utilizan para mostrar el hecho de que los personajes no solo tienen que aceptar sus sentimientos, sino también aprender a derribar una armadura construida por años enteros de orgullo e inseguridad.

Así, en ambas historias, los personajes empiezan definiéndose casi exclusivamente a través de la competición. Su identidad depende de ser fuertes, exitosos y aparentemente inaccesibles. Vamos, lo que viene siendo unos tíos duros sacados del manual de la masculinidad tóxica. Para ellos, mostrar vulnerabilidad resulta peligroso porque sienten que cualquier debilidad puede destruir tanto su carrera como su imagen.

Por eso el romance se toma su tiempo.

Cada vez que los protagonistas parecen acercarse, algo vuelve a empujarlos lejos, ya sea el miedo, el orgullo, las expectativas de los demás o simplemente la incapacidad para expresar lo que sienten. Y aunque eso puede resultar frustrante, también es exactamente lo que hace que la relación se sienta tan real y que cada momento te haga sentir que mereció la pena la espera.

En Más que rivales (2025-), Shane e Ilya pasan años atrapados el amor y el miedo. Lo que sienten es evidente desde hace muchísimo tiempo, pero admitirlo implicaría cambiar completamente la forma en que entienden sus vidas y sus carreras. De Soul Mate (2026-) podemos esperar algo muy parecido. Los protagonistas, Ryu y Johan, se van convirtiendo poco a poco en la persona más importante el uno para el otro incluso antes de ser capaces de aceptar qué significa realmente esa conexión.

Además, ambas series utilizan el tiempo para mostrar cómo cambia la percepción de la masculinidad para los protagonistas. Al principio, como hemos comentado, los personajes entienden la masculinidad como algo ligado al control absoluto y a mostrarse inaccesible. Como si nada pudiera afectarles o importarles realmente. Pero cuanto más profunda se vuelve la relación, más evidente resulta para ellos que amar a alguien implica mostrarse vulnerable y darle el poder de destrozarte.

El boxeo hace que Soul Mate sea más brutal que Más que rivales

Aunque la comparación con Más que rivales (2025-) resulta inevitable, Soul Mate (2026-) se ganó su propio espacio precisamente porque no intenta copiar la historia. Cambiar el hockey por el boxeo modifica completamente la forma en que la rivalidad entre los protagonistas entra en juego.

El hockey en Más que rivales (2025-) representa el espectáculo y la presión mediática. Shane e Ilya viven observados todo el tiempo. Todos sus movimientos son escrutados….y juzgados. Su rivalidad se desarrolla dentro de una rueda infinita que alimenta a fans, prensa y afecta a sus propias expectativas profesionales.

El boxeo en Soul Mate (2026-), en cambio, se siente mucho más íntimo. Cada golpe tiene consecuencias. Cada derrota es personal. Y eso hace que la vulnerabilidad y conexión que crece entre Ryu y Johan se sienta más…salvaje. Cuando ellos pelean, el daño emocional y físico parecen mezclarse. El ring es casi como una extensión de su relación: un lugar donde ambos intentan dominar al otro mientras revelan todas sus debilidades.

Pero incluso con esas diferencias, los dos shows muestran a hombres extremadamente cerrados emocionalmente descubriendo que la única persona capaz de entenderlos por completo es también la persona que más miedo les da necesitar. Y eso convierte tanto a Soul Mate (2026-) como a Más que rivales (2025-) en romances mucho más profundos que un enemies-to-lovers al uso.

Porque al final, el deporte nunca es realmente el centro de estas historias. Sólo son un medio para un fin. Son mecanismos para hablar de orgullo, identidad, masculinidad y vulnerabilidad. Son mundos donde los personajes aprenden a soportar el dolor, pero donde expresar sentimientos sigue resultando mucho más aterrador que recibir un golpe.

Precisamente por eso Soul Mate (2026-) tiene la esencia de Más que rivales (2025-). Puede cambiar el hielo por el ring, pero la historia no trata de eso, sino de dos hombres intentando desesperadamente no enamorarse… mientras llevan años perteneciéndose el uno al otro.

Costarring Hayato Isomura and Ok Taec-yeon Two lonely souls unite and choose to spend 10 years together: their fates intertwine, spinning a tale of soulful love that takes them to Berlin, Seoul and TokyoRyu shared both laughter and hardships with his one-of-a-kind best friend, but wound up inadvertently destroying his friend’s life in an instant. Continuing to blame himself, and with a heart on the verge of breaking, Ryu fled to his childhood friend’s home of Berlin, only to sink into despair there and nearly perish. By chance, he encounters Korean boxer Johan, who risks his own life to save Ryu’s. Johan was struggling in this foreign land as well, flailing in the darkness with no exit in sight. Against the backdrops of the fascinating cities of Berlin, Seoul and Tokyo, these two lonely young people who seem to have been drawn together by something find their souls becoming intertwined as they begin to look ahead with all their strength. Experience their beautiful and emotional 10-year journey as the pair become once-in-a-lifetime “soulmates.” As they both encourage one another and even clash fiercely at times, they begin to want to spend their lives together, but fate tangles their paths in painful ways. Everyone will surely one day encounter the person they are meant to meet. This story of love and souls, woven amid intertwining destinies, fosters belief in this kind of miracle. Two souls with deep wounds in their hearts shall encounter one another, resonate, and ultimately become one. Ryu Narutaki (Hayato Isomura) spends his days feeling fulfilled. He plays on his university’s ice hockey team alongside his teammates, including his best friend, Arata Oikawa (Koshi Mizukami). However, following a certain event, having inadvertently injured Arata and destroying his life in the process, Ryu abandons everything and heads to Berlin, where his childhood friend, Sumiko Shinonome (Ai Hashimoto), lives. Though he is grateful for Sumiko’s kindness for not pressuring him to reveal what happened, Ryu is unable to forgive himself. On a whim he enters a church and gets caught in an unexpected fire that nearly costs him his life, but he is saved in the nick of time by Hwang Johan (Ok Taec-yeon), a Korean boxer who just happened to be there. Several days later, Ryu accepts Sumiko’s invitation to accompany her to a boxing match. There, he again runs into Johan, who fights valiantly in the ring. At the insistence of Johan’s sister, Hwang Soo-ah (Lee Jae-yi), the four of them share a meal after the fight and drink the night away. Johan goes through life burdened by a certain sin, working to raise money to pay the tuition for Soo-ah, his only family. Despite the vast differences between the two men, just before they part ways in Berlin, Ryu asks Johan how to get in touch with him and promises that they will meet again. They exchange lighthearted messages while living separately in Tokyo and Seoul, but harsh times lie ahead for Johan.

02

Más que rivales
Dos de las mayores estrellas de la Major League Hockey están unidas por la ambición, la rivalidad y una atracción magnética que ninguna de las dos comprende del todo. Lo que comienza como una aventura secreta entre dos novatos se convierte en un viaje de años de amor, negación y autodescubrimiento. Durante los siguientes ocho años, mientras buscan la gloria sobre el hielo, luchan por comprender sus sentimientos mutuos. Divididos entre el deporte que les apasiona y el amor que no pueden ignorar, deben decidir si hay espacio en su mundo ferozmente competitivo para algo tan frágil —y poderoso— como el amor verdadero.

Acerca de esta lista

Títulos

2

Duración total

9h 58min

Géneros

Drama, Romance, Deporte

¿Dónde puedo ver esta lista online?

Descubre qué plataformas de streaming tienen la mayoría de los títulos de esta lista.

Hay 2 títulos en esta lista y puedes ver 1 de ellos en Netflix. Otras 3 plataformas de streaming también tienen títulos disponibles para ver hoy.

  1. 1 título Netflix
  2. 1 título Netflix Standard with Ads
  3. 1 título Movistar Plus+
  4. 1 título Movistar Plus+ Ficción Total