
10 series y películas similares a El juego del calamar
Primero fue el cine de terror, luego el K-Pop, luego los concursos de televisión y después llegaron las series. El juego del calamar ha confirmado a Corea del Sur como una de las potencias mundiales del entretenimiento.
Además de ser uno de los grandes éxitos sorpresa de Netflix, su trama un grupo de desconocidos que participan en una serie de pruebas de habilidad para llevarse un sustancioso premio económico, ha inspirado un concurso de similares características, titulado El juego del calamar: El desafío.
Su éxito global es tal que amerita un listado de JustWatch mostrando 10 ficciones que te recordarán a la serie surcoreana.
Misma plataforma (Netflix), misma nacionalidad (Corea del Sur) y misma actriz (Lee Yoo-mi, que interpretaba a la jugadora 240) hacen que esta serie encabece la lista por sus muchos puntos en común con El juego del calamar. Estamos muertos es un relato sobre un apocalipsis zombi ambientado en un instituto. Aunque es una misión difícil, en ocasiones esta serie logra innovar en un género más que trillado. Por ejemplo, porque cuenta con personajes de carne y hueso (qué ironía) y logra emocionarte al tiempo que te mantiene en tensión. Atención a la receta de su éxito: se encuentra a medio camino entre la divertida paranoia de la miniserie Dead Set y la emotividad de jóvenes personajes de Colegio Degrassi. En esta lista, su resultado solo lo superan clásicos recientes como Black Mirror y Mr. Robot.
Esta interesante serie coreana de Apple TV+ muestra a un neurólogo invadiendo los cerebros de personas muertas para intentar descubrir, a través de sus recuerdos, qué le ocurrió a su propia familia. A mí, Dr. Brain me entretuvo precisamente por ser un thriller abstracto, casi onírico, que nos lleva al terror habitado en otras dimensiones. No depende para nada de un puntual sentido del humor, como en cambio sí que lo hace el Juego del calamar, así que podría decir que es una versión asiática del inquietante cine distópico y existencialista de David Cronenberg o del de Terry Gilliam, que transita por ese mismo camino.
No hace falta argumentar mucho por qué está en esta lista La casa de papel. Y no es porque sea el otro gran éxito global de Netflix en habla no inglesa. Sus universos son tan colindantes que la serie española tiene hasta un remake coreano. Por eso está tan alto en esta lista, aunque no sea la más redonda de las series que aparecen en ella. Los protagonistas de la ficción española conocida como Money Heist son expertos en superar pruebas a vida o muerte mientras están encerrados. Que, en su mayoría, duran más tiempo vivos que los de El juego del calamar favorece el componente dramático que tanto engancha a muchos espectadores, que sufren con intensidad cada muerte. Si te gustó Prison Break, ese juego del gato y el ratón lleno de acertijos y de sorpresas medianamente ingeniosas, la serie española te va a enganchar tanto o más.
Esta serie brasileña recuerda a Los juegos del hambre, pero con un contexto social que no se trata de una metáfora o una distopía, sino que es la realidad de Brasil y que hace que su visionado sea más necesario. Un grupo de jóvenes se enfrentan a pruebas, llamadas el Proceso. Pero solo una pequeña parte de ellos logra superarlas y cambiar las barriadas por una isla paradisíaca. Aunque a veces la premisa de 3% resulta algo obscena, es una historia verdaderamente entretenida, lúcida en sus reflexiones y críticas, autoconsciente del éxito global que supuso la crudeza de la película Ciudad De Dios. Y también es una nueva oportunidad de ver ficción en lengua no inglesa, algo que deberíamos hacer más a menudo.
Y tan solo un puesto más abajo me contradigo recomendando una de las series anglosajonas por excelencia de los últimos tiempos. Pero es que los relatos de Black Mirror nos recuerdan lo deshumanizado de nuestro mundo, no precisamente porque incluya tecnología puntera en sus premisas. Su moraleja es muy similar a la de El juego del calamar. El planteamiento de la brasileña 3% bien podría haber sido uno de sus capítulos. Está entre las tres mejores series de esta lista, la que ha inspirado a muchas de ellas, aunque otras se parecen más al calamar.
Esta serie que adapta la novela gráfica Le Trasperceneige, escrita por Jean-Marc Rochette y Jacques Loeb, no es tan redonda como la película de Bong Joon-ho ni cuenta con Tilda Swinton en el reparto, pero sí con Jennifer Connely. Entre las ventajas de la versión televisiva de Snowpiercer se encuentra que sus cuatro temporadas le da la oportunidad de profundizar en sus personajes. Es cierto que a El juego del calamar no le cuesta más que un par de capítulos hacer que nos encariñemos con los suyos, pero cada ficción tiene sus ritmos… El ritmo de esta serie es más apto para amantes del cine independiente como el largometraje de Joon-ho.
El planteamiento de la japonesa Alice in Borderland es tan interesante como el de El juego del calamar, pero quizá no alcanzó su éxito porque su ritmo narrativo no es tan adictivo como el de la serie coreana. Un punto a su favor es lo fiel que es a la cultura del manga (de hecho, es la adaptación de uno) y tiene puntos en común precisamente con Estamos muertos, la serie que encabeza esta lista, y con Death Note, otra traslación de un anime japonés, que combina igualmente suspense psicológico, fantasía y terror.
En Re:Mind son once estudiantes de instituto las que se despiertan encerradas en un gran comedor sin saber por qué. La premisa intriga precisamente porque son chicas jóvenes y no gente con una vida a las espaldas como en El juego del calamar. Aunque estas chicas no son unas santas. El misterio está bien llevado, pero al estar más destinado a un público adolescente hace que pierda fuerza en sus tramas con respecto a otras series que están más arriba en esta lista. Y si prefieres muertes menos violentas que en El juego del calamar o Alice in Borderland o La casa de papel (o Sé lo que hicisteis el último verano), está serie la vas a disfrutar más.
Mr. Robot es una pasada. Es lo mejor de esta lista. Su planteamiento, su estilo narrativo, el extraño carisma de su protagonista, los asuntos que trata… Es más profunda que El juego del calamar. Va sobre megacorporaciones y sobres conspiraciones cibernéticas, es sorprendentemente autocrítica con Estados Unidos y su modo de vida… Si no está más arriba en la lista es porque personalmente considero que se desinfla y estanca un poco en sus dos últimas temporadas (tiene cuatro). Pero arrancar de una forma tan original en una época en la que se estrenaba una gran serie casi cada semana tiene un enorme mérito. Del estilo de Westworld y The Leftovers en su análisis social y su capacidad de crear un universo propio.






































