
'The Punisher: One Last Kill': Marvel muestra en su tráiler todo lo que Netflix nunca pudo
El 9 de abril llegó el primer tráiler de The Punisher: One Last Kill (2026), el especial de 60 minutos que Marvel estrena en Disney+ el 12 de mayo, una semana tras el final de la segunda temporada de Daredevil: Born Again. En él, Jon Bernthal aparece quemado, imaginando conversaciones con un amigo muerto, tirando gente por tejados y usando un bolígrafo como arma. Todo en menos de dos minutos.
Pero lo que llama la atención es que probablemente haya más violencia en esas imágenes que en cualquier episodio de las dos temporadas de la serie de Netflix. Analizamos por qué este pequeño especial podría ser la mejor versión de Frank Castle desde Punisher 2: Zona de guerra (2008) y qué nos puede decir sobre lo que Marvel está construyendo para el personaje.
El problema con la serie de Netflix que el tráiler parece corregir
Seamos honestos sobre The Punisher (2017-2019) de Netflix. Si bien Bernthal era, y sigue siendo, una elección perfecta para el papel, la serie le falló al personaje convirtendo a uno de los antihéroes más amorales y directos del catálogo Marvel en un hombre lleno de dudas, neuras y más tendencia a la cháchara que al gatillo. Si querían hacer un thriller de conspiración militar con aspiraciones de The Wire (2002-2008), perfecto, pero tanta trama política, reuniones de veteranos traumatizados, y prisioneros a los que no les da matarile no pegaban con el Frank Castle vigilante de las viñetas. El momento más ridículo tenía una especie de reunión de “Asesinos Anónimos” que concentra todo lo que fue mal en la serie.
El personaje que tuvo una segunda vida en los cómics con la mirada de Garth Ennis es una fuerza de la naturaleza con una calavera en el pecho. Lo que entendía perfectamente Punisher 2: Zona de guerra—criticada en su momento y rehabilitada por el tiempo como la adaptación más fiel al personaje—es que no hace falta justificar a Castle ni darle excusas filosóficas, es un tipo cuya filosofía es dar matarile a quien lo merece, su conflicto es elegir, si acaso, antes de apretar el gatillo. La serie nunca se atrevió, amilanándose en sus momentos más prometedores, diluyendo la violencia con tramas de relleno, conspiraciones de servicios de inteligencia y otras convenciencias más propia de una serie de “thriller” genérica.
El tráiler de One Last Kill muestra a un Frank más cínico y más cansado, que ya no da explicaciones. La sinopsis oficial habla de alguien que “busca significado más allá de la venganza” y que “una fuerza inesperada le arrastra de vuelta a la lucha”, que parece continuista, pero el tráiler muestra que esa lucha es brutal y sin cortesía. Bernthal ha coescrito el guion junto al director Reinaldo Marcus Green, y en las entrevistas previas ha dejado claro que no iba a volver si no podía hacer “la versión que este personaje merece” apuntando que “bienvenido a casa, Frank, el primer número de la etapa Ennis ha sido la inspiración. Buena vibra.
Por qué tiene violencia impensable en Disney+ (y a quién hay que agradecérselo)
One Last Kill llega con calificación TV-MA, el equivalente televisivo americano de una R cinematográfica. Para Disney+, esto no es exactamente una novedad —las series de Netflix de Marvel ya migraron a la plataforma con ese rating—, pero sí es inusual ver un proyecto producido directamente por Marvel Studios sin la red de seguridad del PG-13. Pero tengamos claro cuál es el antecedente que preparó el camino: Deadpool y Lobezno (2024) demostró que Disney es capaz de hacer contenido adulto y salvaje cuando el personaje lo requiere—y la taquilla lo justifica— y el Castigador es, junto a Deadpool o Logan, el personaje de Marvel menos compatible con la moderación.
El nivel de violencia en el tráiler —disparos a bocajarro, combate cuerpo a cuerpo con daño físico, la mise en scène de alguien quemado vivo— es lo más cercano a Punisher 2: Zona de guerra que Disney+ haya producido bajo el sello Marvel Studios. Si el filtro interno de la compañía ha permitido a Bernthal y Green diseñar un Castle sin concesiones podría significar que Marvel ha abierto la mano en sus apuestas de contenido adulto.
Pero no cantemos victoria todavía, el tráiler también muestra alucinaciones de Curtis Hoyle, el amigo de Frank interpretado de nuevo por Jason R. Moore, insinuando que lleva muerto desde los tiempos de Netflix. La factura de la batalla de Borgo en Daredevil: Born Again pesa sobre Castle, y el especial parece que va a explorarlo a través de un Castle cansado y con cargo de conciencia, ¿lógica de guion o necesidad de justificar la falta de moral y la vuelta al traumita?.
Por qué el formato corto puede solucionar problemas previos
Quizás la verdadera ventaja de One Last Kill no sea lo que muestra en el tráiler sino lo que el formato en sí promete. Y es que lo que viene son sesenta minutos, sin relleno posible, sin episodios de transición, sin arcos de secundarios que diluyan la tensión. Un argumento que ya justificó La maldición del hombre lobo (2022), el primer Marvel Special Presentation, que con 53 minutos de blanco y negro consiguió más atmósfera y libertad creativa que muchas de las series de la plataforma. El formato “especial” le permite a Marvel experimentar sin jugársela al rojo y al negro o poner en riesgo una franquicia, porque si falla, el coste es mínimo, y funciona, se continúa. WIn-Win.
Una hora es todo lo que necesita Punisher para ponerse el traje y matar a los malos, no necesita 13 episodios para dilucidar sobre si el precio de la pólvora está en alza o si la abuela fuma. El exceso de espacio para tangentes, vericuetos que alejaban a Castle de sus objetivos esenciales se eliminan de golpe limitando a un mediometraje, todo o nada. Ahora la economía narrativa que tan bien le sienta bien al Castigador es obligada, e ideal para no salirse de su premisa, con el vigilante protegiendo a una niña de la familia criminal Gnucci, los villanos del cómic de Ennis que también inspiraron la fuerza antivigilantes de Born Again.
Hay también una segunda lectura estratégica en todo esto. Tanto One Last Kill como la aparición de Castle en Spider-Man: Brand New Day (2026) funcionan como un sondeo del interés del público en el personaje antes de comprometerse con algo más grande. La misma senda del cameo de Daredevil en Spider-Man: No Way Home (2021) antes de Born Again: medir la temperatura, y ver que demanda la gente. Si el episodio único sale bien puede que se abra una hoja de ruta que apetece. De momento, el tráiler sugiere que esta vez han entendido de qué va Frank Castle, a mediados de mayo sabremos si ha dado resultado.








