
¿Por qué las precuelas de las franquicias de terror se están apoderando de Hollywood?
En los últimos años, el cine de terror ha desarrollado una obsesión particular: contar lo que ocurrió antes. Antes del primer grito, antes de la primera muerte, antes de que el monstruo fuera un monstruo. Un lugar tranquilo: Día 1, Pearl, La huérfana: Primer asesinato, La primera profecía... La precuela se ha convertido en el formato favorito de los estudios para mantener con vida —o resucitar— las franquicias de terror más rentables. La pregunta que toca hacerse es si detrás de este fenómeno existe una genuina voluntad narrativa o si, simplemente, Hollywood ha encontrado en el "origen" un nuevo envoltorio para un producto con escaso desafío creativo.
En Un lugar tranquilo: Día 1 (2024), Paramount apostó por explorar el primer día de la invasión alienígena, desvinculándose del núcleo familiar de las dos entregas anteriores para proponer una historia nueva con personajes distintos. El resultado fue la película más taquillera del año en su género, con 262 millones de dólares recaudados sobre un presupuesto de 67 millones. El éxito confirmó lo que los estudios ya intuían: el público no necesita a los personajes originales para comprar una entrada, siempre que la marca siga pujante.
El origen como producto
La mecánica es conocida. Una franquicia agota sus posibilidades de desarrollo hacia adelante —o pierde a su actor o directora principal— y en lugar de clausurar la saga, la industria decide explorar el territorio previo. Es, en cierto modo, lo que ya ocurrió con el cine de superhéroes en la década de 2010, cuando Marvel y DC convirtieron la historia de los orígenes en un subgénero propio: X-Men: Primera generación (2011), Capitán América: El primer vengador (2011) o Wonder Woman (2017) demostraron que el espectador no solo quiere ver al héroe en acción, sino también entender cómo llegó a serlo. El terror ha adoptado esa misma lógica.
La primera profecía (2024), dirigida por Arkasha Stevenson, ilustra a la perfección dicho mecanismo. Con un presupuesto estimado de 30 millones de dólares y una recaudación de 54 millones a nivel mundial, los números no fueron tan espectaculares como sus homólogas, pero sí suficientes para demostrar que hay público dispuesto a regresar al universo de La profecía (1976), casi cinco décadas después de la original. La película, que narra cómo se fraguó el nacimiento del Anticristo desde la perspectiva de una joven novicia en Roma, fue elogiada como una de las mejores precuelas del género en años. Lo llamativo es que su recorrido real en streaming fue mucho mayor que en taquilla, lo que revela otra de las razones por las que los estudios han abrazado este formato: el negocio de las plataformas necesita contenido con marca reconocida.
La huérfana: Primer asesinato (2022), de William Brent Bell, siguió una vía diferente. Producida con apenas 8 millones de dólares y estrenada de forma simultánea en cines limitados y en Paramount+, la película recuperaba a Isabelle Fuhrman como Esther —trece años después del original— para contar cómo la asesina llegó a Estados Unidos haciéndose pasar por la hija desaparecida de una familia adinerada. Con un giro argumental que muchos críticos calificaron como divertido, la película recaudó 37 millones a nivel mundial en una distribución híbrida que demostraba que las precuelas de bajo coste podían ser muy rentables sin necesidad de llenar grandes cines.
¿Necesidad narrativa o agotamiento creativo?
El caso más interesante, y quizá el más honesto, es el de Pearl (2022). Ti West y Mia Goth rodaron en secreto este origen de la villana de X durante el propio rodaje del film original, con el mismo equipo y los mismos decorados en Nueva Zelanda. El resultado no fue una maniobra de marketing disfrazada de cine: fue una película estilísticamente distinta a su predecesora, ambientada en 1918 y rodada con los colores saturados y la ingenuidad perversa del Hollywood clásico. Con un presupuesto de aproximadamente un millón de dólares y más de 10 millones recaudados, la trilogía de A24 demostró que la precuela puede tener una justificación artística real cuando hay un autor —no solo un productor ejecutivo— detrás de la idea.
El problema es que Pearl es la excepción, no la regla. El modelo dominante es el que representa la reciente confirmación de The Conjuring: First Communion, cuyo estreno está previsto para el 10 de septiembre de 2027. La película se convertirá en el décimo film de un universo que ha recaudado 2.700 millones de dólares. La película llega después de que Expediente Warren: El último rito cerrase de forma oficial la historia de Ed y Lorraine Warren, aunque el éxito de esa entrega final ha espoleado la producción de una nueva precuela. En el terror de franquicia, "el fin" parece ser simplemente el arranque de la siguiente precuela.
La comparación más incómoda no viene del cine de superhéroes sino de la propia historia del terror. En los años ochenta, Hollywood exprimió las franquicias de slasher con secuelas sin fin: Halloween, Viernes 13 o Pesadilla en Elm Street llegaron a encadenar seis, siete u ocho entregas en poco más de una década, cada vez con presupuestos más ajustados y rendimientos más decrecientes. Hoy la estrategia ha cambiado de dirección: en vez de ir hacia adelante, se va hacia atrás. El mecanismo es el mismo —explotar una marca hasta agotarla— pero el formato es distinto porque permite al estudio esquivar el problema de "matar" al villano o al protagonista: el pasado siempre tiene más espacio para crear.
La proliferación de precuelas en el terror dice algo sobre la industria, pero también sobre el espectador. Indica que el público reconoce y consume mejor lo familiar que lo nuevo, que la nostalgia funciona como un anzuelo más efectivo que cualquier premisa original. Mientras Warner Bros. ultima los detalles de The Conjuring: First Communion y otras franquicias rastrean sus propios archivos en busca del siguiente origen inexplorado, la pregunta sigue en el aire: ¿cuántas veces se puede volver al principio antes de que ya no haya ningún principio al que regresar?























