
Las mejores películas de Pierce Brosnan, clasificadas de la peor a la mejor
Desde sus primeras apariciones en televisión hasta ese pico de exposición a fines de los años 90 donde parecía que no había alfombra roja sin su presencia, el rostro de Pierce Brosnan fue sinónimo de elegancia.
Pero con los años fue demostrando que detrás del 007 había algo más que encanto y pasión por el martini bien hecho: un actor capaz de moverse entre géneros con bastante más soltura de la que a veces se le reconoce.
Ahora que ya está en producción la segunda temporada de Tierra de mafiosos, y mientras los rumores sobre el nuevo James Bond vuelven a encender el debate eterno, su nombre regresa a la conversación. Y yo feliz de aprovechar la excusa para recordar que Brosnan también fue héroe de catástrofes, villano, padre herido y ladrón con estilo.
Así que vamos a repasar sus mejores películas, ordenadas de peor a mejor, para ver cómo construyó una carrera sólida, y un tanto subestimada.
Otros papeles destacados de Pierce Brosnan
Y aunque este ranking se centra en sus papeles protagonistas, sería injusto no mencionar esos secundarios donde, incluso sin llevar el peso absoluto de la historia, Pierce Brosnan se las arregla para brillar.
Mis favoritas incluyen Eurovision Song Contest: The Story of Fire Saga, con un personaje que abraza el exceso kitsch con ganas. En Mrs. Doubtfire donde fue el rival perfecto frente al torbellino de Robin Williams. Y sí, en Mamma Mia! donde demostró que el carisma puede más que cualquier limitación vocal.
Lo primero que me llamó la atención al repasar la carrera de Pierce Brosnan es que, pese a su enorme popularidad, su filmografía no es tan extensa como uno imaginaría. Eso habla bien de su instinto a la hora de elegir proyectos… aunque, claro, nadie acierta siempre. Y justamente por eso arrancamos la lista con Hasta que la ley nos separe.
Aquí interpreta a un abogado de divorcios tan brillante como competitivo que vive enfrentado profesionalmente al personaje de Julianne Moore, hasta que la rivalidad empieza a cruzar terrenos más personales. La película no intenta reinventar la comedia romántica: apuesta por la clásica guerra de sexos con dos estrellas carismáticas al frente.
Aunque le falta originalidad, y la trama es bastante previsible no es terrible. Tal vez no haya aportado nada nuevo a su carrera pero para nosotros es sin duda buen entretenimiento. La recomiendo a los fans del romance tradicional o películas como Cuando menos te lo esperas.
En Recuérdame, Pierce Brosnan se mete de lleno en el drama familiar, alejándose bastante del héroe carismático que marcó su imagen pública. La historia sigue a Tyler (Robert Pattinson), un joven que mantiene una relación tirante con su padre, un empresario absorbido por el trabajo y emocionalmente distante.
Es importante considerar algunos aspectos de esta película: primero es que apuesta fuerte por el melodrama romántico. Lo podemos notar en el papel que interpreta Brosnan, un padre rígido, incómodo y más frío que el hielo.
Otro dato vital: el final es contundente y no es para cualquiera. Divide opiniones y puede dejar a más de uno descolocado. Precisamente por eso ocupa esta parte del ranking: es una apuesta arriesgada, con buenas actuaciones, pero cuyo impacto depende mucho de cómo conectes con su giro final.
Pocos conocen Enfrentados (originalmente titulada Seraphim Falls), una película donde Pierce Brosnan se mete en un terreno poco habitual dentro de su filmografía: el western revisionista. Aquí interpreta a Gideon, un ex soldado confederado que huye por las montañas nevadas mientras le pisa los talones un antiguo enemigo, encarnado por Liam Neeson.
La historia de Enfrentados es, en esencia, un duelo prolongado entre dos hombres consumidos por el pasado. Tiene algo del espíritu clásico de películas como Sin perdón, por lo que si lo tuyo son los paisajes áridos y la historia áspera de un buen western, no te la pierdas.
Debo decir que me ha sorprendido bastante su actuación, es un personaje muy físico, endurecido, casi primitivo que no solemos ver de él. Tal vez no sea el rol más recordado de su carrera, pero sí creo que es uno de los más interesantes.
En Matador, Pierce Brosnan hace algo que para mí siempre le queda bien: reírse de su propia imagen. En esta historia interpreta a Julian Noble, un asesino a sueldo elegante, alcohólico y emocionalmente inestable en partes iguales, y en medio de un encargo en México, entabla amistad con un hombre de negocios (Greg Kinnear).
La película juega con el contraste entre el mundo del crimen y la comedia negra, algo que vimos más de una vez en los 2000. Muy recomendada para los que buscan películas estilo Falsas apariencias. Donde la fórmula suele ser asesinos carismáticos, situaciones absurdas y humor incómodo.
Si además te gusta ver a Pierce Brosnan romper con el molde del galán perfecto y hacer un poco el ridículo, esta es una parada obligatoria en su filmografía.
Esta es una película en la que se aleja por completo del glamour y se mete en un drama íntimo basado en hechos reales. Evelyn está ambientada en la Irlanda de los años 50 y cuenta la historia de un padre al que el Estado le quita la custodia de sus hijos tras el abandono de su esposa. La verdad es que no es una película masiva ni especialmente recordada, pero él brilla poniéndose en la piel de un hombre en lucha legal (y emocional) por recuperar a su familia.
Si quieres ver a un Brosnan más humano y menos estrella, o simplemente te gustan los dramas judiciales donde el individuo se enfrenta al sistema, estilo En el nombre del padre, no te la pierdas.
Antes de convertirse en James Bond, Pierce Brosnan ya orbitaba en el mundo del espionaje. En El cuarto protocolo interpreta a un agente soviético encargado de llevar a cabo una operación encubierta en Reino Unido durante los últimos años de la Guerra Fría. Frente a él está nada menos que Michael Caine, una gran dupla para retratar pura inteligencia y estrategia.
La película tiene un tono seco y político muy propio del thriller de la época, por lo que puede resultar un tanto lenta y aburrida para los impacientes. Aquí no encontrarás el espectáculo explosivo de 007, eso seguro. Pero si disfrutas del espionaje clásico o el thriller en su versión más pura, no te la pierdas. En la misma línea, no puedo dejar de recomendar El sastre de Panamá, donde hace dupla con la gran Jamie Lee Curtis.
Hay películas que simplemente no olvidamos porque tocaron una fibra emocional o las vimos en el momento justo. Todavía recuerdo ver Dante's Peak en el cine, sentir el espectáculo puro, con sonido envolvente y efectos prácticos incluidos. En una época donde este tipo de películas no era tan habitual como ahora, se convirtió rápidamente en el gran blockbuster de catástrofes, con volcanes explotando y tensión a cada minuto.
Pierce Brosnan interpreta a un vulcanólogo que intenta convencer a un pequeño pueblo y a su alcaldesa, interpretada por Linda Hamilton, de que la montaña está a punto de estallar. La película compitió directamente con Volcano ese mismo año, pero tenía algo más clásico en su construcción, más cercana al cine de desastre tradicional tipo Twister.
Un pueblo llamado Dante’s Peak funciona porque Brosnan sabe sostener el heroísmo sin ironía, le creemos lo que intenta vender. Es puro entretenimiento de los 90, y a veces eso es exactamente lo que uno quiere volver a ver.
Esta es una película tan simple y simpática como divertida, y por eso una de mis favoritas de la lista. Porque a veces uno disfruta simplemente por ver a alguien hacer las cosas con estilo. Y en El secreto de Thomas Crown, Pierce Brosnan convierte el robo en un arte casi deportivo.
En esta película él es un millonario que organiza el robo perfecto no por necesidad, sino por puro placer intelectual. Lo interesante no es tanto el romance sino el juego mental: cómo planifica, cómo improvisa y, sobre todo, cómo logra salirse con la suya con una sonrisa.
La química con Rene Russo es genial, pero el verdadero encanto está en la elegancia del engaño. Si disfrutas películas como Ocean's Eleven, esta te va a encantar. Y si te quedas con ganas de más puedes ver El gran golpe, donde Brosnan vuelve al mundo del robo junto a Salma Hayek.
Si consideramos los papeles más serios en los que Brosnan ha participado, tenemos que hablar de El escritor. Este es un thriller dirigido por Roman Polanski, donde un escritor fantasma (Ewan McGregor) es contratado para terminar las memorias de un ex primer ministro británico interpretado por Pierce Brosnan. Como es de imaginar, ese encargo editorial pronto se convierte en un rompecabezas político.
Brosnan está fantástico porque juega con su propia imagen pública: carismático, diplomático, siempre correcto, pero con una sombra constante detrás. La película va en línea con el tono de un thriller político europeo, más cercano a las adaptaciones de los libros de John le Carré que a un típico film hollywoodense.
No es puro espectáculo, es elegante, tensa y cerebral. Y por eso ocupa uno de los primeros puestos del ranking. Aquí vemos a un Brosnan muy cómodo en un papel con ambigüedad moral, sosteniendo una historia inteligente que ha envejecido muy bien.
Y llegamos al punto de inflexión. GoldenEye no solo marcó el debut de Pierce Brosnan como James Bond, sino que literalmente resucitó la franquicia tras seis años de pausa. En plena era post-Guerra Fría, el personaje de Bond necesitaba actualizarse, y Brosnan trajo a la saga el equilibrio perfecto entre elegancia clásica y modernidad.
Cada una de sus películas como Bond tienen aspectos destacados, pero en esta puntualmente tenemos un villano icónico (Sean Bean), una inolvidable M interpretada por Judi Dench, y set pieces que celebraron a la generación gamer y cinéfila. Sobre todo si creciste con el videojuego de Nintendo 64, esta película es pura nostalgia bien entendida.
Más que su mejor actuación en términos dramáticos, es su película más importante. Y sí, es el lugar número uno porque aquí no solo interpretó a un ícono: se convirtió en uno.







































