
Todas las películas y series de 'The Punisher', ordenadas
Spider-Man: Brand New Day (2026) presentó su tráiler la semana pasada, y entre unas cuantas sorpresas, colecciones de villanos y teorías retorcidas, también nos mostró el debut cinematográfico del Castigador (The Punisher) en el MCU. Peor no es la única sorpresa para los fans del personaje, ya que se ha anunciado el especial One Last Kill (2026) para cerrar la historia de Jon Bernthal, una semana después del final de la segunda temporada Daredevil: Born Again (2025).
Frank Castle lleva décadas acumulando adaptaciones de calidad muy desigual. Pero antes de todo eso existió incluso una aparición en la serie animada de los 90 de Spider-Man (1994-1998), donde el Castigador aparecía de villano y secundario, pero difícilmente puede considerarse "suya". Repasamos las películas y series donde su presencia es más contundente, ordenándolas de peor a mejor, indicando cómo verlas en plataformas españolas.
4. Daredevil, temporada 2 (2016)
Técnicamente no es una producción de Punisher, pero es aquí donde el personaje de Bernthal cobró vida de verdad por primera vez. Daredevil temporada 2 (2016) dedica sus primeros episodios al duelo filosófico entre Matt Murdock y Frank Castle sobre dónde termina la justicia y dónde empieza el asesinato, una conversación que la serie maneja con cierto enfoque oscuro que la posterior serie en solitario no mantiene.
Es una de las razones por las que los fans respetan la era Netflix, más cargada de acción que cualquier episodio de The Punisher (2017-2019), y todavía tiene a un Castle que resulta amenazador, trágico e inclinado a matar, funcionando bien por tener un contrapunto como Murdock, lo que da esperanzas en Spider-Man: Brand New Day, donde volverá a tomar un rol secundario que está claro que es donde puede volver a brillar bajo las constricciones Marvel.
Una película de animación de Marvel que juntaba a Viuda negra y el Castigador en una misión contra una organización terrorista que ha robado tecnología armamentística. La premisa no estaba mal sobre el papel, pero Los vengadores: Justicia y venganza (2014) es una producción japonesa de anime que parece más diseñada para rellenar catálogo que como estampida de acción, con un Castle que funciona más como secundario que como protagonista.
Es la menos interesante de la lista porque elimina cualquier atisbo de la brutalidad y el drama de fondo que define al personaje, aquí es simplemente un tío que dispara —y dispara mucho— pero sin consecuencias importantes. Junto a la versión para cines de The Punisher: el castigador (2004) tiene el dudoso honor de ser la iteración menos sangrienta, por lo que es solo recomendable para muy cafeteros de las versiones Marvel en anime, o a los que encontraran algo rescatable en Wolverine (2011).
Para muchos, el Jon Bernthal aparecido en Daredevil (2015-2018) era el mejor Frank Castle hasta la fecha, así que darle su serie propia era una apuesta lógica para Netflix. Sin embargo, The Punisher (2017-2019) demostró en sus dos temporadas que los guionistas no estuvieron a la altura del trabajo de Bernthal, convirtiendo el drama de veterano traumatizado en una constante disculpa por no atreverse a hacer al personaje como la fuerza amoral que es. Mucha conspiración militar e ínfulas de The Wire (2002-2008), pero poca pólvora y venganza descarnada.
Además tenía un problema de irregularidad y en su segunda temporada pierde fuelle. Todo lo que entiende al personaje Punisher 2: Zona de guerra (2008) aquí es un intento de thriller a lo Sicario (2015), pero que se amilana dando explicaciones a la irracionalidad de Castle, haciendo que incluso entre en una especie de asociación de “asesinos anónimos” que puede ser el momento menos digno de toda la carrera del vigilante.
La primera adaptación cinematográfica del Castigador tenía a Dolph Lundgren en el papel, escondido en las alcantarillas de Sydney con una moto y una filosofía de vida bastante simple. Sin el traje con calavera—lo que generó cierta indignación fan en su momento—, pero con bastantes muertes y una estética de thriller de acción ochentero que envejece bastante bien, The Punisher: Vengador (1989) nunca llegó a los cines americanos y fue directa a vídeo, lo que la convirtió en curiosidad de culto para fans del género.
Comparada con The Punisher: El castigador, que sí tiene el traje y más presupuesto, esta es más cruda y menos autoconsciente, lo que para cierto tipo de espectador aficionado a los desvaríos de la Cannon es una ventaja. No es Bergman, pero Lundgren queda muy bien de moreno carbón y hace lo que tiene que hacer con una eficiencia reconfortante, una curiosidad que enseña facetas del Castigador presentes en el cómic y abandonadas antes de que el personaje encontrara su versión definitiva.
Thomas Jane se pone el traje y la calavera en esta adaptación que mezcla thriller de venganza clásico con algo de humor negro inesperado, con John Travolta como villano y una escena de lucha entre Jane y Kevin Nash—un gigante de la lucha libre—que parece del pánico. En su versión extendida resulta una versión más equilibrada de lo que su reputación sugiere, aunque no termina de decidir si quiere ser el cómic de Ennis o un estreno genérico de la época.
Lo que no muchos saben es que la historia de The Punisher: El castigador tiene un epílogo extraoficial: en 2012, Thomas Jane produjo el cortometraje Dirty Laundry (2012) como demostración de lo que habría querido hacer con el personaje y que nunca pudo. Doce minutos de Castle en una lavandería de barrio que acaban en una paliza memorable, con Ron Perlman de secundario. Es, sin exageración, más Punisher en 12 minutos que toda Los vengadores: Justicia y venganza en 83. Recomendada como epílogo a la película para tener una experiencia más completa de esta encarnación.
La película más brutal, y más descerebrada de toda la lista es, la que más entiende qué es el Castigador. Ray Stevenson relevó a Thomas Jane en una “secuela” con un Castle que no habla mucho—para qué, si puede reventarle la cabeza a alguien con el puño—en una película de acción gore que parece beber de la mejor etapa del cómic del personaje, la de Garth Ennis. Hay escenas que llegaron a escandalizar a parte del propio equipo de producción de Marvel, lo cual es una muy buena señal.
Punisher 2: Zona de Guerra fracasó en taquilla y fue considerada un desastre, pero el tiempo la ha rehabilitado como la película de cómic más salvaje de su época, con todo lo que The Punisher (2004) no se atrevió a hacer. Muestra cómo la serie de Netflix, por mucha profundidad de personaje y 13 episodios de relleno, no capta lo que hace a Castle un favorito de los fans. Cine de venganza y vigilantes sin filtros, sin filosofía, con parte de la comicidad de El justiciero de la noche (1985) y la poética sangrienta de Sentencia de muerte (2007).























