Que lo sabemos: que tantísimas revienta-taquillas se nos han atragantado como un polvorón, porque las mejores películas de Navidad en tantas ocasiones se esconden como los Reyes en las vísperas del gran día. Por ejemplo, quizás no hayas oído a hablar nunca de Tokyo Godfathers (2003) y es lo único que yo veo sobre el espíritu de las fiestas.
Pero si vas más allá de Zootrópolis 2 (2025), querrás saber qué historias sobre la Navidad funcionan en carteleras, y por lo tanto, porque hay tantísimas propuestas en estas décadas que son un poco lo mismo… Que si un simpático invasor alienígena vestido de rojo (El, que si aventuras familiares o un viaje nevado fantástico. Así que lee con atención. En la siguiente guía desgranamos qué lugar ocupan tus clásicos navideños en el top 10 de películas más taquilleras de la historia, actualizado. Vamos de menos a más taquillero…
Enchantada Christmas (2003)
Como alguien que aprecia profundamente el humor de Enchantada Christmas (2003), y que la valora mucho más que películas como ¡Vaya Santa Claus! (1994), entiendo perfectamente que recaudara más de 225 millones de dólares en taquilla y que, además, se haya convertido en una de las películas navideñas más queridas, un lugar seguro al que volver año tras año para tantísima gente. En materia de humor, no ha envejecido un pelo: sigue tan repleta de réplicas memorables, el guion es ágil, está perfectamente medido, y la interpretación de Will Ferrell es tan brillante que hace imposible no encariñarse con el personaje.
Supongo que por todo esto sigue siendo tan venerada hoy, y que lo acrediten las versiones de El Grinch Pesadilla antes de Navidad (1993)... ¿A quién no le gusta una relectura con gracia del cuento de siempre?
La jungla 2: Alerta roja (1990)
Sorprende que no esté en el top diez la película favorita de los padrazos, Jungla de cristal (1988), pero a la vez es interesante ver qué tanto funcionó en salas su secuela, La jungla 2: Alerta roja (1990). Aunque imagino que los ejecutivos ya sabían que tenían entre manos un buen título de acción con el nosequé extra de la nieve por entre las ramas, pocos pudieron prever que Jungla de cristal se caminaría como un clásico sobradamente taquillero… Solo para que su secuela corriera, recaudando incluso más: hasta 240 millones de dólares.
Aunque no se la recuerda tan a menudo como Solo en casa 2, sigue siendo un regreso solvente al mundo de John McClane, al que ahora miramos con todo el cariño por Bruce Willis. Llena de acción, con ritmo y carisma, la película ofrece una dosis de adrenalina navideña para quienes buscan algo más trepidante que el niño Jesús y/o las ñoñerías familiares.
Love Actually (2003)
Ñoñerías como las de Love Actually (2003), cuya recaudación de 245 millones de dólares supone una victoria para las comedias románticas, aunque en mi opinión no para los estándares del cine comercial. Antes que volver a la escenita con las cartulinas, para celebrar lo bonito que es tener una vida y una familia “normal”, yo recomendaría volver a ¡Qué bello es vivir! (1946), más aguda y moderna a pesar de los años.
En fin, Love Actually sí es perfecta para quienes disfrutan de historias corales y los líos sentimentales que podrían arreglarse simplemente hablando. Y también prueba que, si más comedias románticas llegaran a la gran pantalla, funcionarían igual de bien que en plataformas, donde el género ya arrasa.
Batman vuelve (1992)
Es la mejor película navideña y la mejor y más entretenida de Tim Burton, he dicho. De forma parecida a La jungla 2, nadie esperaba que Batman vuelve (1992) fuera comparable al éxito de la oscura y descomunal Batman (1989). Pero es que no trató de comparársele: Batman vuelve es el primo gracioso que se ríe de ti en la cena de Nochebuena, siempre tuvo la última palabra. Lo que sí sorprende es que no recaudara más de 266 dólares.
Aun así, teniendo en cuenta que los años noventa no movían las cifras actuales, sigue siendo un logro tremendo para Tim Burton y esta fantástica –repito: fantástica– adaptación camp del universo Batman.
Polar Express (2004)
Es mi infancia y la de todes quienes crecimos en los años dos mil. Por ello, el filtro de la nostalgia quizás nos impide dilucidar qué tan rara se ve la película ahora, pero como ocurre con Cuento de Navidad, otra película navideña con animación 3D que logró cifras sólidas, Polar Express (2004) será siempre bienvenida en mis listas. Con más de 20 años a sus espaldas y 315 dólares recaudados, sigue siendo una de las adaptaciones literarias más atractivas visualmente, además de un hito técnico digno de ser estudiado a fondo.
Sí, puede echar para atrás por el efecto del valle inquietante, pero atrévete a decirme que Toy Story (1995) te parece bonita y nada tétrica. Hay mucho más músculo en la puesta en escena de Robert Zemeckis que en la media de películas animadas actuales.
Cuento de Navidad (A Christmas Carol, 2009)
No me enamora como Los Teleñecos en Cuento de Navidad (1992), pero cómo despreciar a este monstruo comercial con 325 millones de recaudación a espaldas… Esta adaptación del clásico de Charles Dickens fue extremadamente taquillera, aunque también le costó a Disney la barbaridad de 200 millones de dólares, todo de un cheque y cuando un dispendio tal no era común.
Durante todo el siglo pasado hemos ido acumulando películas basadas en la historia de Scrooge, desde Un cuento de navidad (1984) hasta la serie en clave de terror del mismo nombre, Cuento de Navidad (2019). Pero ninguna se ha visto como Cuento de Navidad (2009), la interpretación expresionista en 3D de Zemeckis con Jim Carrey al frente. ¿Por qué? Porque Carrey –y lo demuestra en El Grinch– nunca pasa de moda.
El Grinch (2000)
Ahora, cuando lo que anda de moda es la animación a acuarelas detrás de La leyenda de Klaus (2019), una versión peluda, desvergonzada y algo chunga del personaje de Dr. Seuss puede tirarnos para atrás. Aun así, los más de 345 dólares de recaudación de El Grinch (2000) son un número sólido para una película que ya cumple 25 años, que se ha reprogramado en numerosas ocasiones y que flipa a fans de Jim Carrey en La máscara (1994).
Más allá de la palomita familiar de El Grinch de 2018, este clásico de culto es divertido e inquietante a la vez, y de maquillaje y efectos prácticos –como mínimo– inolvidables. ¿Quién quiere una skincare cuando tiene al gruñón verde por maestro de ceremonias?
Solo en casa 2: Perdido en Nueva York (Home Alone 2, 1992)
Solo en casa 2: Perdido en Nueva York (1992) viene primero, porque con casi 359 millones de dólares, no alcanzaría a la taquilla de su predecesora… Pero ved que la reacción del público fue unánime. Y como en Batman vuelve, aquí rompo una lanza a favor de las segundas desventuras de la familia McCallister, porque conserva el alma de aventurilla de la original pero le aporta el toque extra neoyorquino, que tanto nos endulza el espíritu en la gran pantalla.
Además: la historia de la mujer de las palomas me emociona siempre (¿conocéis la vida de Brenda Fricker, la oscarizada actriz? Es tremenda), o el reencuentro entre Kevin y su madre bajo el árbol del Rockefeller; son algunos de los momentos navideños más tiernos jamás filmados. Quizás comparable sólo con la fragilidad preciosa de Los que se quedan (2023).
Solo en casa (1990)
Solo en casa (1990) recaudó –agárrate fuerte– 476.684.675 dólares. Y sólo costó 18. Una de las películas navideñas más taquilleras de todos los tiempos y desde siempre, constituye la prueba de que la garra no pide vaciarse los bolsillos. Absolutamente apta para todos los públicos, no se me ocurre película más divertida e ingeniosa, incluso para personas ciniquísimas como yo, que odio la Navidad en general. Bueno, quizás a excepción de Jumanji (1995), otra aventura doméstica perfecta para compartir durante la digestión.
El Grinch (2018)
Y la película navideña más taquillera de la historia es… ¡El Grinch otra vez! Ahora, la versión animada, con casi 539 millones de dólares en taquilla. Que sea más o menos fiel al libro original, en España, nos da bastante lo mismo. ¿Pero cómo resistirse al adorablísimo monstruo verde creado por el Dr. Seuss y recreado con mimo por Dreamworks?
Bien hecha, entrañable y con un Benedict Cumberbatch espectacular en el doblaje en inglés, El Grinch es ideal para una tarde tontorrona en familia. Más que la de los 2000, claro, que puede traumatizar a tu sobrinito tanto como El gato (2003). Perfecta para quienes disfrutaron de Lorax. En busca de la trúfula perdida (2012) y Horton (2008), aunque mucho mejor animada. Si, de propuestas, no nos faltan.





























































































