
Esta escena viral de ‘Obsession’ es una referencia a otra escalofriante película de terror
(Este artículo contiene SPOILERS de Obsession)
Si llevas días en TikTok, puedes haber visto la escena del "no, no, no, no hagas eso" de Obsession (2026), ya que lleva semanas circulando en clips, reacciones, memes y recreaciones en redes, y se ha convertido en uno de esos momentos que definen una película incluso antes de que todo el mundo la haya visto—y en España llega el 25 de junio—, pero la actuación de Inde Navarrette en ese instante no es casualidad ni improvisación.
Su sonrisa congelada, las lágrimas, y el "no" que se repite subiendo de volumen hasta hacerse insoportable nos suenan de algo, y es que todo el equipo vio Déjame salir (2017) antes de rodar, y la conexión entre ambas escenas es demasiado precisa para ser accidental. La propia Navarrette lo ha dicho, aunque con sus propias palabras, que hay algo de la escena en su forma de sacar la rabia contenida de Nikki. Desmenuzamos qué pasa exactamente en esa escena, de dónde viene, y por qué funciona en ambas películas de forma diferente.
Qué pasa en la escena del 'no' de 'Obsession'

La escena tiene lugar en la cafetería y es uno de los pocos momentos en los que la Nikki real consigue asomar la cabeza por encima de la entidad que la está controlando. La entidad lleva un buen rato operando con bastante fluidez—apareciendo en la puerta, cocinando cosas que no debería cocinar, siguiendo a Bear con la mirada desde el rincón de la habitación—, pero aquí una grieta se abre. Y de esa grieta parece que sale Nikki, una persona aterrada, atrapada en su propio cuerpo, incapaz de decir otra cosa que no sea "no, no, no". La sonrisa no desaparece del todo. Los ojos lo dicen todo lo que la boca no puede.
Hay algo en la mecánica de la posesión que Obsession establece de forma coherente: la entidad que habita a Nikki no tiene acceso total a sus emociones. Puede controlar lo que dice, cómo se mueve, cómo mira—la manera de pararse demasiado cerca, de no parpadear—, pero los impulsos emocionales más profundos se le escapan. Y cuando Nikki llora mientras sonríe, cuando dice "no" repetidamente y encima tiene un significado completamente distinto al que la entidad querría transmitir, estamos ante la Nikki real intentando comunicarse desde dentro de una cárcel que se cierra en sí misma.
Por qué esto ya lo hizo Betty Gabriel en 'Déjame salir'

Déjame salir (2017), la película de Jordan Peele, tiene una escena que se considera uno de los momentos más perturbadores del terror contemporáneo: Georgina, la empleada doméstica de la familia Armitage interpretada por Betty Gabriel, está hablando con Chris cuando, de repente, empieza a llorar. El llanto no encaja con lo que está diciendo. La sonrisa se queda helada mientras las lágrimas caen, pero Georgina sigue hablando, con total normalidad, como si esas dos cosas pudieran coexistir. Es el cuerpo de Georgina diciéndole a Chris algo que sus palabras no pueden—que hay alguien ahí dentro, que necesita ayuda, que lo que ve no es lo que parece—mientras la conciencia que lo controla hace todo lo posible por mantener la fachada.
La lógica narrativa es idéntica. Una mujer cuya conciencia está atrapada en un cuerpo controlado por alguien ajeno, un momento de quiebre en el que el yo real consigue filtrar un gesto, una emoción, una señal que la entidad no puede suprimir del todo. Y el horror de que quien la mira no entiende lo que está viendo, o no quiere entenderlo. En Déjame salir, ese honor le corresponde a la familia Armitage y a su sistema de "sunken place"
Lo que Navarrette ha dicho sobre 'Déjame salir'

La conexión no es solo especulación de foros. En su entrevista en vídeo con A Shot Magazine, Navarrette mencionó Déjame salir explícitamente entre las películas que el elenco vio antes de comenzar el rodaje: "Hay una escena en la cafetería en la que decimos 'no'. Y había una escena en Déjame salir en la que una persona está debajo de otra." La referencia a la estructura—una conciencia por debajo de otra, incapaz de tomar el control pero capaz de filtrar señales—es lo que hace que ambas escenas funcionen de manera parecida.
En la versión digital de esa misma entrevista con A Shot Magazine, Navarrette fue más explícita sobre por qué Déjame salir sirvió de referente para entender a Nikki: la película se centraba, en su lectura, en los momentos en que los personajes muestran una emoción hacia adentro pero dicen algo completamente diferente hacia afuera, y en "lo horrible que es eso". Es una descripción exacta de lo que la escena del "no" consigue. Nikki está experimentando pánico, sufrimiento, la desesperación de alguien que sabe que está siendo utilizada. La entidad le permite emitir solo el residuo de eso, apenas un "no" repetido, y aun así resulta devastador.
Lo que hace que la escena de Gabriel en Déjame salir sea icónica—y lo que explica por qué la de Navarrette se está haciendo viral—es que ambas operan sobre el mismo principio de horror: no el monstruo que aparece en la oscuridad, sino la persona atrapada detrás de sus propios ojos, suplicando en un idioma que nadie a su alrededor entiende o quiere entender. Navarrette lo ha estudiado y absorbido, para traducirlo a su propia interpretación sin calcar, por ello se está convirtiendo en el meme oficial de la película.











