
Todos los remakes de ‘Dragon Ball Super’, ordenados por nivel de hype
Dragon Ball Super (2015) vuelve a ocupar titulares con un remake completamente nuevo del anime, y que en general va a suponer una gran mejora respecto a lo que se emitió en primera instancia. Esta estrategia no es nueva en absoluto. Hay innumerables series que guardaban para la edición en físico (cuando aún se lanzaban discos) aquel pulido audiovisual y narrativo que el estreno en cadena no daba tiempo de asegurar.
En este caso, rehacemos los arcos a partir de Dragon Ball Z: La batalla de los dioses (2013), que ya compactaban la acción del final de Dragon Ball Z (1996). Dragon Ball Super terminó su anime televisivo allá por 2018, y el mundo del anime ha cambiado bastante desde entonces. Un lavado de cara no les vendrá mal, especialmente tras las críticas recibidas por la pésima calidad de la animación de la serie de 2015.
Pero lo curioso del nuevo remake del anime, bajo el título de Dragon Ball Super: Beerus (2026) es que el arco de La batalla de los dioses no será el único que podría beneficiarse de una versión mejorada. Cada uno de los arcos de la serie de TV saldrá ganando, aseguran desde Japón, porque se está trabajando con vista a toda la serie en general. Eso son nuevas escenas, doblaje, animaciones pulidas y demás. ¿Pero vale la pena volver a ver todo Dragon Ball Super? Aquí nuestras predicciones, ordenadas de menos a más hype.
El Universo 6 de ‘Dragon Ball Super’ (2015)
Mirándolo ahora, la saga del Universo 6 es posiblemente uno de los arcos mejor remachados de la Dragon Ball Super (2015) original. Lo que se podría recortar más fácilmente en una versión mejorada sería todo el preámbulo antes de la pelea entre los Universos 6 y 7, pero al final, el núcleo de los combates en sí es más sólido de lo que parece. El resultado, pues, se parecería a lo visto en el One Pace de One Piece (1999).
Tampoco es el arco con las peleas más espectaculares, así que un remake probablemente no se sentirá como un cambio demasiado drástico respecto a lo emitido de entrada. Donde más impacto tendrá será en la pelea de Goku contra Hit, y eso ya puede valer la pena. Yo priorizaría ver otros.
Freezer en ‘Dragon Ball Z: La resurrección de F’ (2015)
Dragon Ball Z: La resurrección de F (2015) técnicamente se considera parte del arco más amplio de La batalla de los dioses pero saltándonos nomenclaturas asfixiantes, este va a ser uno de los remakes más curiosos o atractivos. Como se estrenó originalmente como película, y luego tuvo una versión ampliada en formato de serie, si sois como yo, odiasteis ver lo que hicieron con el ritmo de las batallas.
La industria parece haberlo entendido y una década después los arcos de Guardianes de la noche: Kimetsu no Yaiba La fortaleza infinita (2025) se adaptan directamente a película, y ya. Si la versión televisiva suele considerarse la más floja del arco, un remake seguramente arreglará algún que otro problema de ritmo. Además, ganazas tengo de ver a Golden Freezer.
La nueva ‘Dragon Ball Z: La batalla de los dioses’ (2013)
Dragon Ball Z: La batalla de los dioses (2013) se encuentra en una intersección curiosa, ya que el anime televisivo es otra versión ampliada de una película previa, estirada cual chicle y de calidad definitivamente peor con lo visto en ese largometraje original.
El enfrentamiento entre Goku y el gatete divino Beerus era ya una historia bastante redonda en Dragon Ball Z (1996), por lo menos para lo que había en ese momento, pero este remake funcionará bien, en especial si elimina el relleno interminable visto en televisión. Eso sí, no se mejorará tanto a nivel visual porque la película ya era bastante resultona. Si la vemos, será por dejarnos con mejor sabor de boca.
El hype por ‘Dragon Ball Super: Beerus’ (2026) va para el Torneo del Poder
En el caso del Torneo del Poder, es imposible ignorar que durante muchos episodios Dragon Ball Super (2015) daba la sensación de estancarse sin avanzar en nada. Había muchísimos combates y universos en juego, tantos como planos de reacción innecesariamente largos, y no todos resultaban igual de interesantes. El remake de Dragon Ball Super: Beerus (2026) tendría margen para recortar todo lo menos relevante y centrarse en los momentos más potentes y memorables de un torneo con ¡mucho! potencial.
También es complicado imaginar cómo podrían mejorar visualmente cosas como el Ultra Instinto o el combate final contra Jiren, pero si lo consiguen –cruzamos los dedos–, podrían reenganchar a tantísimos fans como yo.
Future Trunks, tras el remake del remake de ‘Dragon Ball Z’ (1996)
Si hablamos de qué parte de Dragon Ball Super (2015) podría verse y escucharse más espectacular con una versión mejorada, el arco de Future Trunks se lleva la palma, sin duda. Es probablemente mejor tramo, y uno de los más claros en cuanto a qué debería quedarse y qué no, pero donde realmente puede brillar es en el apartado visual, que marcaría una diferencia enorme.
En este remake del remake de Dragon Ball Z (1996), el enfrentamiento contra Goku Black y todo lo que vino después, y hasta Dragon Ball Super: Super Hero (2022), fueron algunos de los momentos más destacados de la serie original, y un remake los haría lucir todavía más. Tanto, que incluso podría acabar convirtiéndose en el mejor arco de toda la serie. A veces las segundas intentonas van a la vencida.



















