
Glup Shitto: los 10 nombres más divertidos de personajes de Star Wars, ordenados
Si llevas tiempo en internet y te gusta Star Wars, es muy probable que hayas leído alguna vez el término Glup Shitto. No es un personaje concreto, sino una broma recurrente entre fans para referirse a esos secundarios irrelevantes (a veces visibles solo durante segundos) que, pese a todo, tienen nombre propio, biografía y hasta entrada en enciclopedias oficiales. Personajes con nombres tan absurdos, torpes o muy extravagantes que parecen una parodia involuntaria del universo creado por George Lucas.
Este artículo va de celebrar (y sufrir) los nombres más divertidos de los personajes de Star Wars. No los más odiados, ni los más inútiles, sino los que provocan una sonrisa automática cuando los lees. Aquellos que rompen el tono épico de la saga y te recuerdan que, en esta galaxia muy, muy lejana, alguien decidió llamar así a una criatura con toda la seriedad del mundo.
10. Slowen Lo (Star Wars: Los últimos Jedi)
Slowen Lo es el ejemplo de manual de Glup Shitto: aparece poco, no cambia nada en la historia y, aun así, tiene un nombre que parece un chiste interno. Este vendedor de madera en Canto Bight cumple la función narrativa mínima (advertir a Finn y Rose) y desaparece. Pero su nombre, que suena a “slow and low”, rompe cualquier atisbo de solemnidad.
Comparado con otros secundarios del mismo planeta como DJ (Benicio del Toro), cuyo nombre también es simple pero cargado de intención temática, Slowen Lo se siente perezoso. No tiene la musicalidad extraña de un Max Rebo ni la contundencia ridícula de un Jek Porkins. Es simplemente… flojo.
En una película tan divisiva como Los últimos Jedi, su nombre se suma a la sensación de que Canto Bight es un desfile de conceptos interesantes ejecutados con personajes que parecen bocetos sin terminar.
9. King Katuunko (Star Wars: The Clone Wars)
King Katuunko suena más a golpe de batería que a nombre de monarca galáctico. Gobernante del planeta Toydaria, este rey intenta mantener la neutralidad durante las Guerras Clon, pero su nombre no ayuda mucho a que lo tomemos en serio.
Comparado con otros líderes del universo animado como Bail Organa o incluso Pre Vizsla, Katuunko parece diseñado para provocar una reacción involuntaria de risa. El problema no es que sea extravagante (el universo Star Wars vive de eso) sino que resulta caricaturesco en exceso para un personaje que debería transmitir autoridad.
En una serie como The Clone Wars, que eleva personajes secundarios a niveles dramáticos impresionantes (por ejemplo Ahsoka Tano o Maul), King Katuunko queda como un recordatorio de que no todos los nombres envejecen igual.
8. Shu Mai (Star Wars: El ataque de los clones)
Shu Mai es una dirigente separatista… y también el nombre de un dumpling. Es imposible ignorarlo. Cada vez que aparece en El ataque de los clones, el cerebro hace una asociación culinaria inmediata que rompe cualquier tensión política.
A diferencia de Nute Gunray, cuyo nombre también es extraño pero termina imponiéndose por repetición y peso narrativo, Shu Mai nunca supera esa sensación de chiste involuntario. Su rol dentro de la Confederación es relevante, pero su nombre la condena a ser recordada más por lo que evoca fuera de la pantalla que por lo que hace dentro de ella.
En una trilogía llena de nombres memorables (Dooku, Grievous, Sidious) Shu Mai destaca como uno de los menos afortunados. No porque sea raro, sino porque resulta imposible tomárselo en serio.
7. Dud Bolt (Star Wars: La amenaza fantasma)
Dud Bolt es un caso fascinante: su nombre ya es un spoiler. “Dud” (inútil) y “Bolt” (rápido). Exactamente lo que no es. Este piloto de vainas aparece en La amenaza fantasma solo para fracasar de forma espectacular.
Comparado con Sebulba o incluso con el entrañable Ben Quadinaros, Dud Bolt parece diseñado en exclusiva para perder. Su nombre no sugiere épica, ni misterio, ni peligro. Sugiere torpeza. Y cumple.
En una carrera que debería ser uno de los momentos más emocionantes de la trilogía, Dud Bolt es el recordatorio de que Star Wars también tiene espacio para el humor más básico.
6. The Musicians (varios títulos de Star Wars)
Aquí hago trampa de forma deliberada. Porque los músicos de Star Wars merecen una entrada propia. Desde Sy Snootles hasta Droopy McCool, pasando por Max Rebo, los nombres de los artistas galácticos parecen sacados de un generador de palabras aleatorias… y eso los hace inolvidables.
Comparados con personajes “serios” como Thrawn o Tarkin, estos nombres viven en otro plano tonal. Son exagerados, absurdos y deliciosamente ridículos. Funcionan porque el universo los acepta como parte del espectáculo.
Eso sí: si uno de estos nombres se lo pusieran a un Jedi protagonista, sería un desastre. Como secundarios, son unos Glup Shitto en estado puro y una tradición que Star Wars nunca debería abandonar.
5. Toht Ra (Solo: Una historia de Star Wars)
Toht Ra parece un nombre potente hasta que descubres que es un guiño directo a En busca del arca perdida. En Solo, este guardia de Dryden Vos existe casi en exclusiva como referencia interna.
Comparado con otros personajes del mismo filme como Beckett o L3-37, Toht Ra queda como un easter egg con patas. Su nombre no tiene identidad propia dentro del universo; depende de que conozcas la referencia externa.
No es el peor nombre, pero sí uno de los menos orgánicos. En una saga tan obsesionada con construir mitología interna, Toht Ra se siente como una broma privada colada en la narrativa.
4. Beezer Fortuna (Rogue One: Una historia de Star Wars)
Beezer Fortuna carga con el peso de ser “el primo bueno de Bib Fortuna”. Y eso es un problema. Su nombre es inevitablemente cómico, pero también arrastra asociaciones con uno de los secundarios más famosos de la trilogía original.
Comparado con otros rebeldes de Rogue One como Cassian Andor o Chirrut Îmwe, Beezer Fortuna parece un personaje de fondo… con un nombre demasiado llamativo para serlo.
Funciona mejor en papel que en pantalla, y su historia es más interesante que su presencia. Pero su nombre lo condena a la categoría Glup Shitto sin remedio.
3. Baron Papanoida (Star Wars: La venganza de los Sith / The Clone Wars)
Papanoida es, de forma literal, George Lucas interpretándose a sí mismo en el universo Star Wars. Y su nombre lo delata. “Papa-noida” suena afectuoso, casi infantil, y choca con el contexto político en el que aparece.
Comparado con otros aristócratas del canon como Count Dooku, Papanoida parece un chiste privado convertido en personaje oficial. Eso no lo hace malo… pero sí imposible de ignorar.
Es un Glup Shitto elevado a categoría meta: funciona solo si sabes quién está detrás del maquillaje.
2. Therm Scissorpunch (Solo: Una historia de Star Wars)
Therm Scissorpunch es tan exagerado que roza la genialidad. Es un nombre que parece inventado por el propio personaje para intimidar… y, según el canon, puede que así sea.
Comparado con nombres duros como Boba Fett o Cad Bane, Scissorpunch es ridículo. Pero también es inolvidable. Suena a villano de videojuego de los 90, y eso lo convierte en un icono instantáneo.
No es el peor porque, en el fondo, funciona demasiado bien. Es absurdo, sí, pero con intención. Y eso lo eleva.
1. The elite of Canto Bight (Star Wars: Los últimos Jedi)
No hay nada más Glup Shitto que la élite de Canto Bight. Nombres larguísimos, aristocráticos, imposibles de recordar y diseñados para sonar excesivos. Condesas, baronesas y magnates con apellidos interminables que parecen competir por ver quién tiene el nombre más pretencioso.
Comparados con la nobleza clásica de Star Wars (los Organa, los Amidala), estos nombres son deliberadamente ridículos. Y esa es la clave: representan un sistema corrupto, desconectado y grotesco.
Son el Glup Shitto definitivo porque no hay uno solo, sino decenas. Y todos compiten por ser el peor.
Por otro lado, si eres fan de la franquicia Star Wars, te recomendamos echar un ojo a nuestras guías 20 películas similares a la saga Star Wars y Todas las series de Star Wars en orden: descubre cómo verlas de forma correcta.



























