
Por qué Lily Sullivan de ‘Soulm8te’ te suena tanto
¡Repasemos! Lily Sullivan debutó en el cine catorce años atrás, con Una loca familia (2012), una comedia sobre una excéntrica niñera que cuida a cinco hermanas, actuando junto a Toni Collette y Liev Schreiber. Su papel de Coral le valió múltiples nominaciones a mejor Actriz Revelación en Australia. La fama internacional la alcanzó con Posesión infernal: El despertar (2023), un survival horror con posesiones demoníacas, que se convertiría en la entrega más taquillera de la franquicia de Posesión infernal. No es su único hitazo en el terror, claro: ¿os habéis olvidado de nuestra final girl de La Posesión de la Momia (2026)?
Importante en la gran pantalla también ha sido el claustrofóbico thriller El podcast (2023), sobre una podcaster que investiga un misterioso artefacto alienígena, la intrigante Lunacy (2024), el tierno romance I Met a Girl (2020), el cuqui viaje por el país de un músico con esquizofrenia. En clave de comedia: el enredo con estafadores Sucker (2015) y Galore (2013), puro mumblecore sobre cómo nuestras amistades son puestas a prueba por el calor del verano. Si te suena a cierto, es porque lo es.
En fin, ninguna de ellas tan buena como la serie The Other Guy (2017), una comedia de las de reír a pleno pulmón, con Sullivan en el reparto. Y ninguna de ellas tan veraniega como la juvenil Camp (2013), una serie ambientada en las vivencias de un campamento. En la pequeña pantalla, además, la habrás visto en El bosque infinito (2020), una crónica sobre los estragos de la colonización blanca de Norteamérica. Aunque hoy es más importante destacar su papelito en Cabezas rapadas (1992), una parábola con Russell Crowe que explica alto y claro por qué no podemos dejar a la juventud en manos de la ultraderecha.
En el mundo series también la reconocerás por interpretar a Miranda en El misterio de Hanging Rock (2018), la relectura de la enigmática desaparición de unas estudiantes, sobre el clásico de Peter Weir, Picnic en Hanging Rock (1975). Nadie la pidió, pero mala no es. Y, por último está Soulm8te (2026), que llega el 1 de agosto a plataformas y que funciona de spin-off de M3GAN (2022), la divertidísima oda al terror de muñecas y de IA.
En Posesión infernal: El despertar (2023), bajo la batuta de Lee Cronin (director de Bosque maldito, 2019), Lily Sullivan da vida a Beth, una joven con muchos cajones abiertos que decide visitar a su hermana mayor, Ellie (Alyssa Sutherland), quien cría sola a sus hijos en un agobiante apartamento de Los Ángeles. Lo que parecía un simple y tenso reencuentro da un giro dantesco cuando el sobrino adolescente, Danny (Morgan Davies), descubre un libro oculto tras un terremoto en los cimientos del edificio.
Accidentalmente, este mortífero Necronomicón libera demonios que poseen el cuerpo de Ellie. Sin comerlo ni beberlo, Beth se ve empujada a una lucha descarnada por la supervivencia familiar, así como a un baño de sangre francamente divertido. ¡De lo mejor de la saga tras Posesión infernal (1981) hasta el momento!
El cineasta repite con Sullivan en La momia de Lee Cronin (2026), catalogada en JustWatch como La Posesión de la Momia (2026). Tras el masivo éxito de Evil Dead Rise, Cronin plantea aquí una aterradora reinterpretación del clásico con doble de todo para que no nos falte de nada. Y guau, si cumple. La trama arranca cuando la joven hija de Jack Reynor y nuestra querida Laia Costa desaparece en medio del desierto sin dejar rastro alguno.
La familia queda del todo deshecha por la tragedia, hasta que ocho años más tarde la muchacha, ahora momificada, les es devuelta por sorpresa. ¿Un milagro? Claro que no, amigues. Entre las sombras de este relato sobrenatural aparece Lily Sullivan, quien da vida a la dulce señorita Mills, profesora de la enigmática niña Maud (Natalie Grace). Se vienen pesadillas cercanas al gore emocional y físico de Devuélvemela (2025).
Demos un volantazo para recomendar El podcast (2023), que podéis ver de forma gratuita en algunos territorios de JustWatch TV. Matt Vesely nos encierra en el canal derecho y el izquierdo de la podcaster a la que da vida Sullivan: una joven periodista que, tras caer en desgracia, crea un true crime paranormal para intentar salvar su arruinada carrera profesional.
Sin embargo, sus prisas la empujan a investigar un enigmático artefacto negro que, sí, podría ser alienígena. Y nuestra niña no ha visto lo que ocurre en The Vast of Night (2019). Un señor descenso a la paranoia estructurado a través de llamadas telefónicas de lo más inquietante. Y cosas que no son posibles, pero sí terroríficamente ciertas.
Larysa Kondracki, directora de La verdad oculta (2010) con Rachel Weisz, reimagina en El misterio de Hanging Rock (2018) el clásico misterio australiano de principios del siglo XX, que conocimos gracias a Peter Weir y su Picnic en Hanging Rock (1975). Es el Día de San Valentín del año 1900, y las alumnas de un estricto colegio femenino participan en una excursión. De pronto, un grupo de chicas, guiadas por la rebelde y magnética Miranda Reid (nuestra Lily Sullivan), desaparece misteriosamente entre las rocas junto a su profesora.
La ausencia trastoca para siempre a la (reprimida) comunidad victoriana, saca de quicio a la severa directora del internado y descubre que quizás los monstruos ya estaban allí, antes de que ellas se fueran.
Otro giro de tuerca: al lado más luminoso de la actriz resplandece en I Met a Girl (2020), donde seguimos los pasos de Devon (Brenton Thwaites), un impulsivo aspirante a músico que lidia diariamente con la esquizofrenia. Su vida –algo Forrest Gump (1994)– da un vuelco al enamorarse perdidamente de Lucy, la manic dream pixie girl a la que da vida Lily Sullivan.
Cuando ella desaparece sin avisar dejando apenas una nota, Devon emprende un viaje épico cruzando el país hasta Sídney para encontrarla. Pero aquí la verdad (de la mala): lo más probable es que no la encuentre nunca.































