
Las 10 mejores películas y series de Maxi Iglesias, ordenadas
Maximiliano Teodoro Iglesias Acevedo (Madrid, 1991) debutó frente a una cámara con tan solo seis años, en La pistola de mi hermano de Ray Loriga, pero la industria española tardó casi una década en entender lo que tenía entre manos.
Cuando llegó Física o química en 2008 y el público empezó a seguir cada movimiento de César Cabano, quedó claro que Maxi Iglesias no era solo una cara bonita con buena planta: era un actor capaz de sostener personajes de larga duración, de crecer dentro de ellos y de construir una carrera que trascendiera el fenómeno juvenil que lo encumbró.
Lo que vino después es lo que esta guía intenta ordenar y medir. Repasamos sus diez mejores trabajos para entender qué tipo de actor es Iglesias cuando el material está a la altura.
Física o química es la serie que convirtió a Maxi Iglesias en un nombre reconocible más allá del círculo de la industria. Producida por Ida y Vuelta para Antena 3 con guión de Carlos Montero, se estrenó el 4 de febrero de 2008 y se prolongó durante siete temporadas y 77 episodios hasta junio de 2011. El Instituto Zurbarán y sus alumnos —sus secretos, sus relaciones, sus crisis— funcionaron como un espejo generacional que el público adolescente de la época hizo suyo de inmediato.
Iglesias interpretó a César Cabano, el chico guapo del instituto, durante 57 episodios. El personaje arrancaba como un arquetipo —el deportista popular, el que todas las chicas siguen— y fue ganando capas a medida que la serie avanzaba: la violencia doméstica en su casa, un diagnóstico de cáncer, el amor complicado con Ruth (Úrsula Corberó). Que una serie juvenil con esa estructura coral produjera un personaje de esa evolución dice algo tanto de la idea de Montero como de lo que Iglesias fue capaz de hacer con él.
La comparación inevitable es con Al salir de clase, que ocupó un espacio parecido en la televisión española de los noventa: ambas son fotografías generacionales, pero Física o química se permitió una crudeza —sexo, drogas, identidad sexual, maltrato— que su predecesora no hubiera aceptado. Del reparto de aquellas temporadas salieron también Úrsula Corberó, Andrea Duro y Javier Calvo, entre otros.
XP3D tiene el mérito histórico de ser la primera película de terror española rodada en tres dimensiones, y tiene el demérito de que la ambición técnica superó con claridad a la narrativa. Dirigida por Sergi Vizcaíno y producida por Rodar y Rodar —responsable también de El orfanato y Los ojos de Julia—, la película se estrenó el 28 de diciembre de 2011 y reunió en el reparto a varios actores procedentes directamente de Física o química: Maxi Iglesias, Úrsula Corberó y Óscar Sinela, junto a Amaia Salamanca en el papel protagonista.
Iglesias interpreta a José, el que rompe la tensión y aporta energía en los momentos de mayor opresión. Un grupo de estudiantes de psiquiatría viaja a un pueblo minero abandonado para investigar posibles fenómenos paranormales, y lo que encuentran no los decepcionará en ese sentido. El planteamiento es el del found footage y el slasher mezclados, con el 3D como principal argumento de venta.
El guión de Daniel Padró acumula tópicos del género sin añadir nada que los redima, y el 3D se usa para efecto inmediato antes que para construir atmósfera. Lo más honesto que se puede decir de XP3D es que es un ejercicio de entretenimiento sin mayores pretensiones, filmado con competencia técnica suficiente para que sus momentos de género funcionen en sala.
El diario de Carlota es la ópera prima de José Manuel Carrasco, estrenada el 23 de julio de 2010. Basada en la novela de Gemma Lienas y con guión de Roberto Santiago, Ángela Armero y el propio Carrasco, narra las peripecias amorosas y vitales de Carlota (Andrea Ros), una adolescente de dieciséis años que decide llevar un diario para entender el caos que la rodea: la separación de sus padres, la traición de una amiga y una primera experiencia sexual que no termina de procesar.
Maxi Iglesias interpreta a Lucas, el atractivo jugador de baloncesto del que está enamorada Elisa (Lydia Fairén), la amiga tímida de Carlota. Elisa se disfraza de chico para acercarse a él, lo que genera la subtrama más cómica y a la vez más tierna de una película que alterna sin demasiada convicción entre la comedia gamberra y el drama adolescente.
El papel de Lucas es secundario pero funciona: Iglesias construye un chico amable y desprevenido que la situación convierte en cómplice involuntario de algo más interesante de lo que él mismo imagina.
La película tiene las limitaciones de quien debuta con un material que no termina de controlar: el tono oscila sin plan y algunos personajes quedan a medio desarrollar. Se puede entender en la misma corriente que Fuga de cerebros de Fernando González Molina —comedias juveniles españolas de aquella época que apostaron por el exceso y la velocidad antes que por la profundidad—, con la diferencia de que El diario de Carlota tiene un trabajo de dirección más cuidado aunque menos efectivo en términos de audiencia.
Asesinos inocentes es la ópera prima en el largometraje de Gonzalo Bendala, estrenada el 3 de julio de 2015 y rodada con el respaldo de Canal Sur y el ICAA. Iglesias encarna a Francisco Garralda, un universitario que debe dinero a un mafioso y que recibe una oferta insólita de su profesor de psicología, Espinosa (Miguel Ángel Solá): el estudiante debe matarle a él, al propio profesor, a cambio de aprobar el curso y recibir dinero suficiente para saldar su deuda. Lo que convierte la premisa en interesante es que Espinosa no es un personaje secundario ni una excusa: quiere morir, y eso lo hace imprevisible.
Iglesias carga con el peso de una película de género que no dispone de los recursos con los que de forma habitual se filman este tipo de thrillers en España, y lo hace con una solvencia que parte de la crítica reconoció. El dúo con Miguel Ángel Solá —actor argentino con una carrera larga y una presencia escénica que compensa en cada plano lo que el guión no da— produce los momentos más interesantes del film, porque su diferencia de registro crea una tensión que la historia necesita.
El guión acumula giros en el tramo final que no siempre están bien resueltos, y la casualidad juega un papel más grande del que una comedia negra bien construida debería necesitar.
Mentiras y gordas es la película que más ilustra de forma clara lo que era la industria española del entretenimiento juvenil en 2009: un escaparate de rostros conocidos de la televisión reunidos en torno a un guión que priorizaba el impacto sobre la coherencia. Dirigida por Alfonso Albacete y David Menkes con guión de Ángeles González-Sinde, se estrenó el 27 de marzo de ese año y debutó como número uno en taquilla, con más de 300.000 espectadores en su primer fin de semana.
El reparto reunía a Mario Casas, Ana de Armas, Yon González, Hugo Silva, Ana Polvorosa, Alejo Sauras y Maxi Iglesias en una película coral ambientada en el verano de un grupo de jóvenes entre discotecas, playas y mentiras que se van haciendo cada vez más grandes.
Iglesias interpreta a Pablo, quizá el personaje más misterioso del conjunto: un chico de diecisiete años que oculta sus contradicciones detrás de una imagen cuidada y que busca con urgencia algo que no sabe nombrar. La sinopsis de producción lo describía como alguien capaz de pasar de depredador a víctima sin avisar.
La recepción crítica fue dura, y con argumentos: la película no tiene mayor ambición que la de congregar caras populares en torno a situaciones que bordean el tópico. Pero como artefacto generacional y como catálogo de lo que fue aquella cosecha de actores españoles —varios de los cuales llevan desde entonces construyendo carreras de largo recorrido—, Mentiras y gordas tiene un valor documental que el tiempo no ha hecho más que acentuar.
Ingobernable fue el primer gran salto internacional de Maxi Iglesias: una producción mexicana de Netflix estrenada el 24 de marzo de 2017, creada por Epigmenio Ibarra, Verónica Velasco y Natasha Ybarra-Klor, y protagonizada por Kate del Castillo en el papel de Emilia Urquiza, primera dama de México convertida en fugitiva tras ser acusada de la muerte de su marido, el presidente Diego Nava. La serie funcionó durante dos temporadas y 27 episodios, y se emitió en más de 180 países de manera simultánea.
Iglesias interpreta a Luis "Ovni" Rodríguez Aguilar, un hacker español que huye a México perseguido por la Interpol y que termina involucrado de forma inesperada en la fuga de Emilia. El personaje arranca desde un lugar secundario y va ganando presencia a medida que avanza la trama, convirtiéndose en uno de los aliados clave de la protagonista junto a Canek (Alberto Guerra).
La serie tiene más de telenovela de presupuesto elevado que de thriller político sofisticado, y la crítica no fue muy generosa con ese desequilibrio. Pero lo que Ingobernable le dio a Iglesias fue algo que la industria española difícilmente habría podido darle en ese momento: visibilidad masiva en América Latina, una base de fans mexicana leal y la demostración de que podía funcionar en producciones de escala internacional.
Separadas es una telenovela argentina producida por Pol-ka para el canal El Trece que se estrenó el 20 de enero de 2020 y que tiene, en su historia, una particularidad trágica: fue cancelada el 12 de mayo de ese año, después de que la pandemia de COVID-19 obligara a detener el rodaje en marzo cuando la serie aún estaba en producción. No llegó a completarse. Iglesias interpretó a Felipe Iriarte, un español misterioso y elegante contratado para infiltrarse en la vida de un grupo de mujeres afectadas por un fraude inmobiliario, y que termina desarrollando un vínculo amoroso real con Martina (Celeste Cid).
El personaje tenía algo que Iglesias llevaba tiempo sin tener en pantalla: ambigüedad moral. Felipe es un mercenario que trabaja para quien paga más, pero que se ve arrastrado por sentimientos que no estaban en su contrato. Es el tipo de personaje que puede ir en cualquier dirección y que exige al actor sostener la incertidumbre sin revelarla antes de tiempo.
La cancelación dejó la historia sin resolver, y eso es una pena real: lo que se vio en los 36 episodios emitidos sugería que había material para mucho más.
Los artistas: primeros trazos es la primera incursión en la creación televisiva de María Dueñas, la autora de El tiempo entre costuras. Producida por 360 Powwow e Isla Audiovisual para la plataforma VIX de TelevisaUnivión, se lanzó primero en Estados Unidos y América Latina el 7 de julio de 2023 y llegó a España a través de Amazon Prime Video el 8 de septiembre del mismo año. El rodaje tuvo lugar en Madrid, Toledo, Marbella y Miami, y la serie consta de diez episodios.
Iglesias protagoniza a Yago, un anticuario español de estirpe venerable que cierra su negocio por dificultades económicas y que conoce por azar a Cata (Ximena Romo), experta en arte mexicana que malvive en la hostelería de Madrid. Juntos deciden aprovechar sus conocimientos para vender obras de arte falsas a coleccionistas millonarios incapaces de distinguir un original de una imitación.
Lo que Los artistas: primeros trazos demuestra es que Iglesias puede ser protagonista solvente más allá del registro de galán. Yago exige comedía, ritmo y una cierta picardía que no tiene nada que ver con los personajes seductores de su etapa anterior.
Velvet es la serie que consolidó a Maxi Iglesias como actor de largo recorrido dentro de la industria española. Creada por Ramón Campos y Gema R. Neira, producida por Bambú Producciones para Antena 3 y estrenada el 17 de febrero de 2014, la serie narra el amor imposible entre Alberto Márquez (Miguel Ángel Silvestre) y Ana Ribera (Paula Echevarría) en los grandes almacenes de moda del Madrid de los años sesenta, con un elenco coral que mezclaba actores consagrados —José Sacristán, Aitana Sánchez-Gijón, Ángela Molina— con jóvenes que estaban construyendo su trayectoria.
Iglesias interpreta a Max Expósito durante una temporada y media —21 episodios—, uno de los nuevos dependientes de las Galerías Velvet: listo, pícaro, criado en la calle y capaz de manejar cualquier situación con los recursos que le da su inteligencia antes que su posición. El personaje vive un romance clandestino con Doña Blanca (Aitana Sánchez-Gijón), la severa jefa del taller de costura, y esa dinámica —la diferencia de edad, el secreto, la tensión entre lo que quieren y lo que pueden— fue una de las subtramas más seguidas por la audiencia durante las dos primeras temporadas.
En ese sentido, Velvet fue una escuela que el actor supo aprovechar. El resultado es visible: el Max que aparece en los primeros episodios no es el mismo que se despide de las galerías en el tramo final de la segunda temporada.
Valeria es el trabajo que mejor define a Maxi Iglesias en el momento en que su carrera alcanza mayor madurez. La serie original de Netflix, basada en la saga de novelas de Elísabet Benavent y desarrollada por María López Castaño, se estrenó el 8 de mayo de 2020 con Diana Gómez como protagonista y regresó durante cuatro temporadas —la última, el 14 de febrero de 2025— hasta completar 30 episodios. Es, además, la primera serie del audiovisual español íntegramente escrita y dirigida por mujeres.
Iglesias interpreta a Víctor Andradas durante las cuatro temporadas completas, el misterioso interés romántico de Valeria: un hombre que propone relaciones sin ataduras y que termina siendo incapaz de cumplir su propio contrato emocional. Lo que el personaje requiere es algo que no todo actor sabe hacer: transmitir deseo y distancia al mismo tiempo, resultar magnético sin dejar de ser opaco. El riesgo es convertir a Víctor en un cliché de hombre inescrutable; la virtud de Iglesias es que le da materia interna, que se nota que hay algo detrás del silencio.
Valeria fue un fenómeno de audiencia en Netflix a nivel internacional, en especial en América Latina, y su cuarta temporada cerró uno de los ciclos más importantes de la trayectoria de Iglesias. Se puede comparar con Sexo en Nueva York, pero también con la Paquita Salas de Los Javis: series españolas que colocaron a grupos de amigas en el centro absoluto del relato y construyeron alrededor de ellas un universo masculino que las sirve a ellas, y no al revés.






































