
Jack Thorne se está convirtiendo silenciosamente en el guionista más importante del mundo de las series (y nadie lo dice lo suficiente)
Hay creadores que trabajan en las sombras y, sin embargo, son los responsables de que las historias que más nos importan existan. Jack Thorne es uno de ellos. Nacido en Bristol en 1978, este guionista, dramaturgo y productor británico lleva casi dos décadas construyendo, con una discreción que ya resulta casi escandalosa, un catálogo de series, películas y obras teatrales que cualquier otro profesional de la industria firmaría de por vida.
Y en 2025 llegó algo que lo cambió todo: el mundo ya no pudo ignorarlo más cuando dos guiones suyos ocuparon el número uno y el número dos de Netflix en la misma semana —Adolescencia y Ciudad tóxica—, lo que despertó el interés de los cineastas en su trabajo.
Este artículo no solo supone un repaso a su trayectoria, sino un argumento, y uno bastante sólido, sobre por qué Jack Thorne podría ser, a día de hoy, el guionista más relevante en el mundo de las series. Y sobre por qué sus próximos proyectos confirman que su carrera acaba de entrar en una dimensión nueva.
De Skins a los BAFTA: la construcción de una voz propia
Antes de los treinta años, Thorne ya escribía para Skins, la serie de adolescentes de Channel 4 que definiría a toda una generación de espectadores británicos. Pero lo que diferenciaba a Thorne de muchos de sus contemporáneos era su incapacidad para quedarse quieto en un solo género o medio: escribía para radio, teatro, televisión y cine de forma simultánea, acumulando una versatilidad que pocos escritores de su generación pueden igualar. Si David Simon construyó su reputación casi en exclusiva sobre el drama social televisivo americano, Thorne tomó el camino contrario: lo quería todo, y se notaba.
La televisión fue, desde el principio, su terreno más fértil. En 2012 ganó premios BAFTA tanto a la mejor serie dramática por The Fades como al mejor serial por This Is England '88 Peoplepill.
Su trilogía de estado de la nación en Channel 4 —National Treasure, La desaparición de Kiri y The Accident— le consolidó como uno de los escritores más capaces de tomar el pulso a la sociedad británica contemporánea Son series que miran de frente a temas incómodos: los abusos históricos, la raza y la protección de menores, los accidentes industriales que nadie quiere recordar. No es la televisión que busca el aplauso fácil. Es la que te deja sin dormir.
A diferencia de un Russell T Davies, que construye mundos fantásticos con una exuberancia cercana al espectáculo, o de un Steven Moffat, cuya escritura tiene siempre una arquitectura casi matemática, Thorne trabaja desde la incomodidad de lo cotidiano, desde personajes que cargan con el peso de una sociedad que falla a sus más vulnerables.
Su miniserie Querida Marnie (2023), con Michael Sheen y Sharon Horgan, ganó el premio a la Mejor Serie Limitada en los Banff Rockie Awards. Y eso fue, apenas, el prólogo de lo que estaba por venir.
El año en que todo estalló: ‘Adolescencia’ y la reescritura de las reglas
Adolescencia llegó a Netflix en marzo de 2025 y se convirtió en la primera serie de streaming en liderar las clasificaciones semanales de audiencia en el Reino Unido. Cocreada y escrita junto a Stephen Graham, la miniserie sigue a un chico de 13 años acusado de asesinar a una compañera de clase, con cada episodio rodado en un único plano secuencia continuo.
Con más de 546 millones de horas de visionado, se convirtió en la segunda serie más vista en la historia de Netflix, solo por detrás de la primera temporada de Miércoles. Ganó nueve premios Emmy en 2025, incluyendo Mejor Serie Limitada y Mejor Guión, y el gobierno británico promovió que se mostrase en los colegios del país.
Ciudad tóxica, también escrita por Thorne y estrenada apenas dos semanas antes que Adolescencia, narraba la historia real de tres madres implicadas en el caso de residuos tóxicos de Corby y contó con un reparto que incluía a Jodie Whittaker, Aimee Lou Wood, Robert Carlyle y Rory Kinnear. Dos series de hondo calado social en el mismo mes, ambas en Netflix, ambas de impacto masivo. En cualquier otro guionista, eso se llamaría un golpe de suerte. En el caso de Thorne es pura consistencia. Y todavía falta El señor de las moscas, que esta por estrenar en Netflix.
Los próximos proyectos: cuando los grandes te llaman
El reconocimiento masivo que llegó con Adolescencia no ha hecho más que confirmar lo que la industria ya sabía desde hace tiempo. Por eso no sorprende que Jack Thorne haya sido elegido para participar en dos de los proyectos más ambiciosos y esperados de los próximos años.
El primero es Stranger Things: The First Shadow, la precuela teatral de la serie de los hermanos Duffer que se estrenó en el West End londinense y que ahora se llevará a Netflix. La historia de este espectáculo fue desarrollada por el propio Thorne junto a Kate Trefry y los Duffer Brothers, y fue dirigida por Stephen Daldry. La conexión con Matt y Ross Duffer —creadores de uno de los mayores fenómenos del streaming de los últimos años— no es casual: cuando los responsables de Stranger Things buscan a alguien para expandir su universo en el escenario, eligen a Thorne. Eso dice mucho de la consideración que se tiene hacia él en los círculos más exigentes de la industria.
El segundo proyecto es, si cabe, todavía más colosal. En mayo de 2025 se anunció que Jack Thorne, junto a Jez Butterworth y Peter Straughan, escribirá los guiones de The Beatles – A Four-Film Cinematic Event, la serie de cuatro largometrajes biográficos dirigidos por Sam Mendes que se estrenarán simultáneamente en abril de 2028. Cada película seguirá el punto de vista de uno de los miembros del grupo —John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr—, interpretados por Harris Dickinson, Paul Mescal, Joseph Quinn y Barry Keoghan respectivamente. Thorne está escribiendo la entrega centrada en Ringo Starr.
La compañía es reveladora: Butterworth es el autor de Spectre y Le Mans ‘66; Straughan ganó el Oscar recientemente por Cónclave. Y Thorne está ahí, en ese trío, avalado por sus BAFTA, su Tony y el impacto de Adolescencia. Para un guionista que empezó escribiendo capítulos de Shameless, la trayectoria es sencillamente extraordinaria.
Queda también por llegar la tercera entrega de Enola Holmes, franquicia que Thorne guioniza desde el principio y que ha convertido a Millie Bobby Brown en una de las caras más reconocibles del cine de aventuras actual. Tres proyectos de envergadura enorme, tres registros muy distintos: el teatro de género, el biopic musical de escala monumental y el cine de acción familiar. Pocos escritores en activo podrían moverse con esa soltura entre territorios tan alejados entre sí.

































