
Euphoria temporada 3, episodio 7: El final explicado
Queda solo un episodio para el final de temporada, y Euphoria nos acaba de regalar uno de los capítulos más oscuros y tensos de toda la serie hasta el momento. El episodio 7 (titulado en España como Llueva o truene) funciona como la chispa que desata el desastre absoluto. Con personajes atrapados, alianzas que empiezan a romperse y Rue cada vez más cerca de un punto sin retorno, las cosas no pintan bien para los personajes.
Después del cliffhanger de la semana pasada, el episodio apuesta no solo por el shock inmediato, sino por algo mucho más incómodo. A medida que avanza tienes la sensación de que absolutamente todo está condenado a salir mal. Y sí, entre ataúdes, traiciones y revelaciones bastante macabras, Sam Levinson nos deja preparado un escenario brutal para el cierre de la temporada.
Ali y el verdadero corazón del episodio
Aunque gran parte del capítulo gira alrededor de Rue, el episodio podría decirse que realmente pertenece a Ali. El capítulo comienza con flashbacks donde vemos cómo era su vida antes de convertirse en sponsor de Narcóticos Anónimos. Una rutina de consumo, violencia, una familia destruida y años enteros intentando escapar de sí mismo.
Luego vemos cómo Ali encuentra su redención ayudando a otros adictos, incluso durante la pandemia, cuando muchos de sus pacientes terminan muriendo por recaídas o sobredosis. De hecho, el detalle más devastador es el cuaderno lleno de nombres y fechas de las personas que perdió. Básicamente, un “libro de los muertos” de la adicción. ¿Podría el nombre de Rue acabar en ese mismo libro?
Ella también atraviesa una especie de despertar espiritual, aunque bastante extraño. Convencida de que Dios le habló a través del incendio del árbol de Josué, Rue empieza a creer que todavía puede encontrar redención. El problema es que absolutamente nadie parece confiar del todo en ella, ni siquiera la bocazas de Lexi.
Rue está atrapada sin salida entre dos mundos, uno peor que el otro
La conversación entre Rue y Lexi probablemente sea una de las más importantes de toda la temporada (y la metida de pata de Maddy). En una charla informal Rue le suelta que está trabajando con la DEA y que quedó atrapada entre Laurie y Álamo, dos grupos criminales capaces de matarla en cualquier momento.
Lexi, desde su… ¿inocencia?, piensa que Rue está delirando o drogándose otra vez. Y ahí está gran parte de la tragedia porque Rue está más lúcida que nunca, pero su historial hace que nadie pueda creerle realmente al estilo el cuento de Pedro y el lobo.
Ali sí escucha a Rue, aunque tampoco está de acuerdo con lo que planea hacer. Él entiende que la redada contra Laurie puede terminar en una masacre y prácticamente le suplica que no siga adelante. Pero Rue siente que ya no tiene escapatoria y empieza a ver todo como una especie de misión divina hacia una “tierra prometida”, representada por el misterioso homestead de Texas al que quiere regresar.
Pero Euphoria no es una serie feliz, y Ali le recuerda que, en la Biblia, Moisés nunca llega realmente a la Tierra Prometida.
Cassie, Maddy y Nate: el horror absoluto
Mientras Rue delira su redención, Cassie vive su propia pesadilla. Después de eliminar su cuenta de OnlyFans, pierde seguidores, dinero y la oportunidad de seguir en LA Nights. Básicamente, todo el imperio que había construido empieza a derrumbarse en cuestión de días.
Ahí vuelve a aparecer Maddy, en una versión muchísimo más fría y controladora que antes. Aunque ya no trabaja oficialmente como su representante, prácticamente toma control total sobre Cassie otra vez. Y sí, la relación entre ambas empieza a sentirse peligrosamente similar a las dinámicas tóxicas que Cassie tenía con Nate.
El episodio también confirma que Nate sigue secuestrado por Naz, y eso no es todo. Nate está enterrado vivo dentro de un ataúd diseñado especialmente para él.
Cuando Maddy va a pedirle ayuda económica a Álamo para rescatar a Nate y Cassie, termina cometiendo el error de mencionar que Rue discutió con Lexi sobre la DEA. Lo inquietante es que Álamo apenas reacciona. A cambio de intervenir y encargarse del problema con Naz, Alamo deja en claro que ni Maddy ni Cassie salen gratis de esta situación. Después del rescate, él exige quedarse con un porcentaje de todas sus ganancias futuras, dejando implícito que ambas ahora forman parte de su negocio y, de alguna manera, le pertenecen.
La escena final de Nate probablemente sea una de las más retorcidas que hizo la serie hasta ahora. Después de pasar horas atrapado bajo tierra, termina muriendo por la mordida de una serpiente que entra en el ataúd a través del único agujero de aire. Cuando Álamo y Maddy finalmente llegan para rescatarlo, ya era demasiado tarde. ¡Bye Nate!
El gran giro: Laurie robó algo más valioso que dinero
Todo el operativo contra Laurie parecía girar alrededor del dinero robado y el cargamento de fentanilo. Pero el episodio revela que el dinero nunca estuvo realmente en la caja fuerte.
Cuando Rue y Faye intentan escapar juntas antes de que Wayne la mate, finalmente abren la caja esperando encontrar millones y solo descubren una colección de identificaciones de coche de todas las chicas desaparecidas, incluyendo la de Angel.
Aquí es donde el episodio termina de destruir cualquier esperanza de Rue. Faye, completamente aterrorizada al darse cuenta de que no hay dinero ni salida posible, traiciona a Rue y empieza a gritar el nombre de Wayne para despertarlo. La pantalla corta a negro justo antes de que se desate un infierno.
Entonces… ¿Qué significa realmente el final para lo que viene?
El episodio 7 deja claro que prácticamente todos los personajes quedaron atrapados en sistemas de control imposibles de romper. Rue cree estar acercándose a la redención, pero cada decisión que toma la hunde todavía más. Cassie cambia constantemente de persona tóxica que controla su vida. Maddy termina negociando directamente con el diablo. Y Nate, obsesionado durante temporadas con dominar a otros, acaba literalmente enterrado vivo y completamente indefenso.
Y ahora, con Rue descubierta, Wayne despertando y la DEA preparándose para atacar, el final de temporada promete convertirse en una guerra sangrienta. Sin embargo, más que preparar un gran cierre explosivo, el episodio deja encaminados finales extremadamente oscuros para casi todos los personajes, sigan vivos o no.











