
La traductora de ‘La Odisea’ ha odiado la película de Nolan, pero quiere este spin-off
Antes que nada, la traducción de Emily Wilson de La Odisea resulta importantísima. Wilson ha sido la primera mujer tras la tarea (que implica actualizar un texto escrito por hombres siglos atrás), y la suya es la versión a la que ha acudido Christopher Nolan para adaptar el poema épico de Homero a la gran pantalla en el fenómeno cinematográfico del verano, La odisea (2026). De hecho, antes que nada, te recomiendo que leas nuestra guía: ¿Qué tan fiel es La Odisea? Todos los cambios de Christopher Nolan, explicados.
“Un hombre nada complicado”, apunta Wilson

En una extensa reseña publicada en el London Review of Books (LRB) bajo el título An Uncomplicated Man, Wilson ha arremetido duramente contra la obra de Nolan. Va al grano: “Me avergonzaría haber escrito cualquier parte de este guion”. Aunque admite que se trata de un espectáculo audiovisual entretenido para combatir el calor estival –“como un elaborado castillo de fuegos artificiales del 4 de julio”–, lamenta su nula profundidad narrativa y emocional. Para Wilson, Nolan despoja a los personajes y a la trama de su complejidad original. En su opinión, la película carece de “profundidad psicológica, emocional, política y ética. Su estructura narrativa es un truco publicitario y la escritura es abismal”.
Además, la experta lamenta que el Odiseo interpretado por Matt Damon carezca de motivos convincentes, y de matices, encasillado en un único estado de ánimo (“atormentado”) que no resulta “ni complicado, ni astuto, ni ingenioso”. A ello añade, no sin cierta ironía, que “no hay escenas de sexo y toda la comida tiene un aspecto horrible”. A eso, le damos la razón. Yo no comería un bocado de los banquetes que Nolan presenta, especialmente los de Circe… Y haría bien.
Además, Wilson expone que la película ignora los ejes sobre los que pivota el poema original: el tiempo, la memoria, la historia, la guerra y la compleja relación entre el victorioso retorno del guerrero y la vida de quienes lo rodean. Denuncia que el filme “no tiene nada convincente que decir” sobre estas cuestiones, optando en su lugar por un molde de pura acción saturado de “largas y claustrofóbicas escenas de ahogamientos” y explosiones espectaculares de edificios y barcos. Un despliegue que falla al tratar con seriedad las vivencias humanas y deja al espectador con los “ojos secos” ante las masacres.
Las críticas sobre la ética de Emily Wilson
Por otra parte, acusa al largometraje de imponer un moralismo contemporáneo que traiciona el espíritu de Homero. Mientras que en la epopeya original el engaño, el sexo extramatrimonial o el afán de gloria bélica forman parte de la ética de sus héroes, la adaptación los juzga explícitamente. Criticando cómo la cinta busca glorificar al perpetrador al centrarse en su culpa por crímenes de guerra en vez de dar voz a las víctimas, tacha el resultado de “éticamente insatisfactorio”. En definitiva, apunta la traductora, en la película de Nolan “cada segundo está repleto de incidentes, luces y ruido, y nada está nunca a escala humana”.
Que sí, a pesar de la severidad de su análisis –el cual ya había adelantado en una entrevista previa con el Sunday Times–, Wilson reconoce un impacto colateral positivo: el renovado interés general hacia Homero. “El estreno de La Odisea sigue siendo un acontecimiento para celebrar”, declaró entonces. “Esta epopeya está atrayendo al público de vuelta a los cines. Las traducciones, incluida la mía, se están vendiendo como pan caliente y quizás la película convenza a algunos administradores universitarios de no recortar sus departamentos de literatura, lengua e historia”.
Por último, eso sí, se muestra tajante ante la corriente de opinión en redes que celebraba la diversidad del reparto frente a las absurdas críticas de Elon Musk, señalando que la propuesta de Nolan “no tiene nada de progresista”. Argumenta que “la mayoría de los actores no blancos –Zendaya, Lupita Nyong'o, Himesh Patel, Corey Antonio Hawkins, Travis Scott– interpretan versiones del ‘mejor amigo negro’, cuyo único papel en el drama es ayudar al protagonista blanco... El doble papel de Nyong’o como Helena y Clitemnestra está muy poco desarrollado”.
Una observación con la que recalca que la inclusión ha acabado siendo meramente superficial y estereotipada, desperdiciando el talento del elenco y quedándose corta en su intento de ofrecer una adaptación con verdadero calado contemporáneo. Aunque el espectáculo pueda resultar en un blockbuster excelente, a Wilson, razón… No le falta.
El spin-off que Emily Wilson sí quiere ver

A sorpresa de nadie y a pesar de memes como el de los mendigos, Wilson guarda sus mejores palabras para Robert Pattinson: “Merece uno de los Oscar que caerán sobre esta película como la lluvia dorada de Zeus”. La académica valora cómo su actuación logró sobresalir dentro del caos de la superproducción, hasta el punto de sugerir que un spin-off centrado en su personaje sería una propuesta verdaderamente interesante.
Estamos completamente de acuerdo, y quizás recomendaríamos a Wilson otra película con Robert Pattinson haciendo de cretino rematado: Damisela (2018), auténtico espectáculo interpretativo con el británico en el papel de Samuel, un joven de negocios que comienza un viaje por el oeste de Estados Unidos para reencontrarse con su prometida Penélope. El camino de vuelta, cómo no, será más complicado de lo que parecía.













