
‘Backrooms’ y otros debuts de cineastas ofensivamente jóvenes
Hoy no es difícil hacer una película. Si no, que se lo cuenten a la multitud de cineastas amateurs que rondan YouTube, todes muy jóvenes. Lo que es difícil es destacar, lograr pasar del DIY al gran estudio. En años recientes, por ejemplo, lo han conseguido los Philippou, que rondaban la treintena cuando estrenaron Háblame (2023). Ryan Coogler tenía 27 años cuando hizo su debut, ya con Michael B. Jordan, Fruitvale Station (2013).
Pero hay casos de cineastas aún más jóvenes que ya trabajan en la industria… Aunque lo de Backrooms (2026) es de traca. Su director, Kane Parsons, apenas ronda los 20 años. Su origen en YouTube, donde desarrolló el universo Backrooms en formato de cortometrajes, fue clave para captar la atención de estudios importantes.
El suyo ya no es sólo talento precoz, aquí se trata de cómo internet puede acelerar carreras hasta niveles industriales en tiempo récord. Para celebrar de dónde venimos y adonde vamos, en materia de debuts a edad temprana, hoy hemos recogido cinco cineastas que hoy son muy conocidos y dirigieron su debut, digamos, siendo ofensivamente jóvenes.
‘La infancia de un líder’, dirigida por Brady Corbet a los 27 años
Con su debut como director, La infancia de un líder (2016), Brady Corbet obtuvo elogios y premios en el Festival de Cine de Venecia en 2015. El filme narra la historia de una familia norteamericana que vive en Francia tras la Primera Guerra Mundial, cuando la situación del país dio por germen del fascismo… Y uno de cuyos líderes ya está entre los niños de la familia.
Aunque su carrera como director apenas ha comenzado –sí, el Oscar por El Brutalista (2024) lo pilla en su treintena–, Corbet cuenta con una trayectoria como actor que le ha permitido nutrirse de las experiencias de trabajar bajo la dirección de algunos de los más destacados cineastas de la actualidad, como Michael Haneke en el remake de Juegos macabros (2008) o Lars von Trier en Melancolía (2011).
‘Kaili Blues’, dirigida por Bi Gan a los 26 años
Es muy complicado que un joven cineasta no-estadounidense cause una impresión tan imborrable entre los críticos y público norteamericanos, pero el director chino Bi Gan, con sus 26 años de edad, logró eso con el debut Kaili Blues (2016).
Galardonada como Mejor Ópera Prima en el Festival de Locarno de 2015, la película, ambientada en la provincia de Guizhou, sigue a un médico local que viaje entre su pasado y su presente, en un viaje errático y absorbente por la noche húmeda del campo chino.
Pero la proeza de Bi Gan no viene sólo de la edad: lo ha demostrado en Largo viaje hacia la noche (2018), otra película cosida entre largas tomas (además, en 3D) y de una belleza inenarrable. Resurrection (2025) es su tercera película.
‘Palo Alto’, dirigida por Gia Coppola a los 26 años
Al ser nepo-nieta de Francis Ford Coppola y sobrina de Sofia Coppola, sentarse en la silla del director por sí misma ha representado un desafío muy relativo para Gia Coppola. La joven cineasta asumió su puesto en la familia con suficiente confianza en Palo Alto (2014).
Una adaptación de cuentos de James Franco, Coppola saca punta a la angustia individual y mira con compasión a la vida adolescente, de una manera que hace que el género del coming of age se sienta verdadero, cercano. Su película es tan frágil y cambiante como sus personajes, y nos lleva a preguntar por qué decidió continuar con una segunda película tan diferente (y tan mala) como Popular (2021), con Andrew Garfield. Luego rescataría a Pamela Anderson en La Última Gran Actuación (2024), que sigue siendo mejor como “debut” que buena película.
‘Muebles diminutos’, dirigida por Lena Dunham a los 24 años
El debut de Lena Dunham con Muebles diminutos (2010) supone un claro ejemplo de cómo el cine indie estadounidense tuvo un auge y se convirtió en fenómeno cultural. Rodada con recursos mínimos y protagonizada por sus colegas, una veinteañera Lena Dunham retrataba con agudeza la ansiedad posuniversitaria de toda una generación. Su éxito en festivales como SXSW impulsó rápidamente su carrera, llevándola a crear la influyente serie Girls (2012), donde consolidó su voz autoral, polémica y extremadamente divertida.
No sorprende, con la de críticas que amasó, que Dunham se haya mantenido alejada de la televisión durante años y no haya vuelto a gozar de cierto protagonismo hasta doce años después, al crear la serie Sin medida (2025), una suerte de evolución de su personaje en Girls.
‘Yo maté a mi madre’, dirigida por Xavier Dolan a los 20 años
Xavier Dolan ha estado haciendo dramas galardonados durante tanto tiempo ya, que no es sorprendente escuchar que el hijo pródigo de Quebec debutó con veinte años. Vale, ¿cuántos jóvenes de 20 años conoces que hayan proyectado su película en Cannes? Yo maté a mi madre (2009), el debut de Dolan ganó varios premios en la Croisette, entre los que el Art Cinema Award.
Su segundo largometraje, Los amores imaginarios (2010), también ganó el premio Regards Jeunes, y después de un breve descanso, Dolan regresaría con un melodrama romántico de casi tres horas, Laurence Anyways (2012), que ganó el Queer Palme… Todo ello, antes de su mejor película hasta el momento, Mommy (2014). Muches afirmamos que el director necesita arrancarse ya la etiqueta de enfant terrible para volver a dirigir buenas películas.





















